Aunque le dedicó más de tres horas a las entidades del campo y reanudó, de esta forma, el diálogo con el sector agropecuario, el gobierno no pudo evitar que Confederaciones Rurales Argentinas, que representa a la mayor cantidad de productores agropecuarios del país, suspendiera el diálogo con las autoridades hasta tanto no se resuelvan los temas en discusión. Dicha actitud podría ser el preámbulo de una escalada de protestas en todo el país que se manifestaría de muchas formas, menos en paro de actividades.
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«Ustedes me disculpan... pero no puedo garantizar mi presencia en la próxima reunión, de acuerdo con el mandato que tengo de mi entidad», fue la frase que disparó Mario LLambías, cuando naufragaba la reunión en Casa de Gobierno, el viernes pasado, entre los dirigentes rurales y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, la ministra de Economía, Felisa Miceli y el secretario de Agricultura, Javier María de Urquiza. Minutos antes, las partes habían aceptado encontrarse el miércoles 11 para continuar con las negociaciones, que a descripción de un dirigente presente, «no sirvieron para mucho, ya que poco se avanzó».
La decisión de Llambías habría sorprendido a Fernández, ya que el dirigente rural suele tener buen diálogo con el funcionario; aunque despertó la comprensión de las restantes entidades. «La presión de las bases es muy fuerte y la interna de CRA está al rojo vivo luego de la decisión de asistir a esta reunión», analizaba un productor representado por la entidad.
Pocas horas después CRA emitía un comunicado en el que expresaba que «debido a que las medidas implementadas por el gobierno no han llegado aún al productor, sin generar una mejora efectiva en la producción, CRA ha dispuesto no avanzar en nuevas instancias de diálogo hasta tanto se concreten los efectos buscados en la concertación». El anuncio argumentaba que «la situación de la ganadería en general, las distorsiones en el Mercado de Liniers, las dificultades para acceder por parte del productor a las compensaciones en el trigo y los problemas existentes en muchas de las economías regionales son temas que a juicio de la entidad siguen sin resolverse». Y finalmente definía que el mismo 11 de abril se reunirá el consejo directivo, y «determinará los pasos a seguir».
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