El dólar acentuó hoy su tendencia bajista, al registrar un retroceso de un centavo y cotizar a 3,06 pesos comprador y 3,09 vendedor, el valor más bajo desde agosto pasado.
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El fuerte ingreso de divisas por liquidaciones de exportadores es el factor principal que está presionando a la baja el billete norteamericano.
En este marco, donde el único comprador de peso es el Banco Central, la mayor parte de las casas de cambio del microcentro tuvo que corregir los precios ofrecidos.
El problema es que con estas operaciones libera gran cantidad de pesos. "Por ahora no hay problema, pero si la tendencia bajista persiste puede ser un inconveniente en el largo plazo, pero el gobierno tiene instrumentos para mantenerlo en una banda de entre 3,06 y 3,10 pesos", consideró Rafael Ber, analista de la consultora Argentina Research.
En la plaza financiera aseguran que otro factor que está afectando el tipo de cambio es la actitud de inversores que están vendiendo sus dólares para tomar posición en bonos argentinos, que están teniendo altos rendimientos.
El único contrapeso para equilibrar la oferta y la demanda es la intervención diaria del Banco Central, cuyas reservas internacionales ya superan los 29.550 millones de dólares.
"De cualquier manera, el Banco Central no puede comprar todo lo que le ofrecen porque se puede afectar el programa monetario", señaló Ber.
Además, consideró que para el 2007 los ingresos de fondos serán mayores como consecuencias de la situación financiera internacional y la suba en los precios de los granos que alentará las exportaciones argentinas.
De cualquier manera, el especialista advirtió que esta tónica bajista "se puede profundizar en el tiempo" y afectar la competitividad externa del país.
Para sostener el precio del dólar, el Banco Central debe emitir moneda que luego absorbe a través de las semanales licitaciones de Letras y Notas de esa entidad.
Este mecanismo de "esterilización" como lo denomina la autoridad monetaria evita que este mayor volumen de pesos en la plaza impacte en los precios, algo que por todos los medios pretende evitar el gobierno.
El stock de estos títulos del BCRA aumentó de 26 mil millones de pesos a principios de año a 43 millones con el que finalizaría el 2006.
Sin embargo, desde el Palacio de Hacienda no quieren que el dólar se ubique por debajo de los 3 pesos para que no se afecten las exportaciones.
Por lo general, cuando el billete comienza a bajar, los exportadores aceleran aún más sus liquidaciones para evitar una pérdida y con ello presionan aún más sobre el tipo de cambio.