Las compras que viene realizando el Banco Central en la plaza cambiaria favorecieron una suave corrección en el precio del dólar, en momentos que la oferta de los agroexportadores desnivelan la balanza presionando las cotizaciones.
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Según los operadores, el interés que despiertan los bonos de la deuda recrean un escenario con tendencia a la baja del dólar, exigiendo la intervención del Banco Central para fijar un "piso" y evitar que el dólar perfore los 3,93 pesos.
Durante la semana pasada la industria aceitera y los exportadores de cereales liquidaron operaciones por 516,01 millones de dólares o 108,66 millones menos que en los primeros cinco días habiles de agosto.
"La tranquilidad cambiaria incentiva el ingreso de dólares, con una intensidad que asegura estabilidad en los precios y vuelve a generar un estímulo para la inversión en activos locales debido a la virtual desaparición del riesgo de devaluación de la moneda", sostiene Gustavo Quuintana, desde su informe en Portoflio.
"La incógnita del momento consiste en descifrar de qué manera la regulación del banco Central puede evitar la expansión monetaria que está produciendo un flujo positivo de divisas no imaginado para esta época a fines del año pasado", se pregunta Quintana.
Con las compras acumuladas hasta la semana pasada, el Banco Central reforzó las reservas internacionales llevándolas a 50.099 millones de dólares.
Por el lado de las operaciones a futuro, los contratos que vencen a fin de mes reconocieron un dólar en 3,949 pesos (-0,10%) y para los compromisos de setiembre se ofreció 3,982 (-0,08%), mientras que los compromisos de fin de octubre se resolvieron a 4,016 (-0,02%).
Por otro lado, la moneda común europea subió a $ 5 comprador y $ 5,10 vendedor.