19 de diciembre 2007 - 00:00

El esquizofrénico es siempre el otro

El esquizofrénico es siempre el otro
Entre que sonó la chicharra de arranque hasta poco después de las doce, el Promedio Industrial se desbarrancó 1,19%. Desde ahí el Dow trepó 1,43%, cediendo un poco en los últimos minutos, con lo que el resultado final fue una suba de 0,5% (cerró en 13.232,47 puntos). Con sólo estos datos, podría suponerse que por la mañana predominaron las noticias "bajistas"; y por la tarde, las "alcista". El problema es que al revisar lo ocurrido casi podríamos postular que las cosas se dieron en un sentido contrario. Luego de la paliza de las últimas jornadas, una mezcla en la que participaban especuladores y buscadores de pichinchas, los balances de Best Buy y Goldman Sachs (superaron ampliamente las previsiones), quienes pensaban que la decisión del Banco Central Europeo de inyectar u$s 500.000 millones (el doble del que se consideraba teóricamente necesario) frenaría la crisis de confianza (la tasa Libor a tres meses retrocedió apenas a 4,849%, reflejando que algunos aprovecharon para represtar "dinero ajeno", pero no por eso confían más en sus congéneres), el petróleo que trepaba casi 2% (los turcos se adentraban en Irak) y algunos datos del sector inmobiliario mejores que lo esperado, coadyuvó para que el mercado bursátil tuviera un arranque del lado ganador.

Sin embargo, el envión alcista duró muy poco, y liderado por el sector financiero y el de "materiales" -y sin ninguna noticia "evidente" más allá de la propia dinámica de los inversores-, las acciones comenzaron ceder terreno.

A mediodía y por sesenta minutos, los precios se estacionaron mientras se difundía que el Bank of America, el Citigroup y el JP Morgan darían a luz a "la entidad", que Merrill Lynch podría anunciar una pérdida adicional de u$s 6.000 millones, que Bear Stearns está por cambiar de CEO, que los turcos se retiraban de Irak (el petróleo cerró en baja, a u$s 89,7 por barril) y que la Fed propuso una serie de medidas para proteger a los tomadores de créditos. Podría pensarse que alguna de estas noticias entonaron los ánimos disparando la ola alcista de la tarde, pero la verdad es que, atento al bajo volumen negociado, lo ocurrido tuvo más "olor" a "hedge funds" y especuladores arbitrando posiciones de fin de año, que al resultado de "nueva información".

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