• Sucede en el mercado negro por la escasez en zonas agrícolas. El precio allí es más alto que el que prohibió el gobierno a Shell. • Viajes de 14 horas de camiones duran ya dos o tres días por paradas para esperar gasoil. • La situación encarece el transporte de carga porque ahora se pagan viáticos y horas extras.
«El aumento de los costos de la producción se debe, en gran medida, al mercado marginal de gasoil que pide hoy por este combustible un valor superior al de la nafta.» La frase se repetía, de múltiples formas, entre productores agropecuarios que, en privado y aún en reuniones con el gobierno, manifiestan la fuerte especulación de los distribuidores del combustible clave para el campo.
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Tranqueras adentro, el sector rural consume 4.500 millones de litros anuales de gasoil en actividades de siembra, cosecha y movilidad aplicada a la producción de la materia prima del campo. A dicho volumen hay que sumarle el consumo de los transportistas que llevan las cosechas a puerto o a las plantas de acopio, un circuito que puede significar la mitad de la demanda de los productores.
La sequía que azotó -y aún inquieta por las leves lluvias caídas- a amplias zonas de producción retrasó muchas actividades del campo. Pero en los próximos días se acelerarán los laboreos. En el norte y el centro del país se aproximan las primeras recolecciones de trigos tempranos y debe definirse la cosecha gruesa.
Dichas actividades se traducirán en mayor demanda de gasoil. «La escasez está complicando al productor», reconocen desde el gobierno, y deslizan que en algunas zonas de producción el aumento de costos «hace imprevisible cualquier actividad».
«A la escasez en algunas estaciones de servicio se suma la fila de camiones y la especulación de algunos expendedores que están ofreciendo gasoil con un sobreprecio que ronda los $ 2,1 el litro.»
Economistas de entidades que siguen el día a día de las quejas y los precios coincidíanayer en que la falta de combustible ya llega a 40%. Algunos hablan de «abuso y arbitrariedad».
Si hace menos de un mes algunos productores conseguían combustible a un valor de $ 1,55 el litro puesto en Plaza Huincul y el costo del flete frenaba cualquier posibilidad de transporte, con los valores actuales se puede esperar paralización de las actividades agrícolas en muchas zonas.
Sin solución
«El tema no tiene arreglo porque si a nivel internacional el barril cuesta u$s 69 y aquí se quiere hacer como que cuesta u$s 37, nadie conseguirá importar gasoil para la Argentina», sostenía un analista del mercado. «Además, el gasoil venezolano no da resultado por la mala calidad. Se puede hacer mover un tractor, pero tiene un costo de amortización muy alto porque termina arruinando la maquinaria agrícola. No quiero pensar qué pasará con los autos...», deslizaba críticamente un especialista agrícola ante este diario. «Si se libera el precio del gasoil, debería costar como $ 2,50 por litro», terminaba.
Un productor del centro bonaerense afirmaba ayer ante Ambito Financiero que «no hay dudas de que el mercado negro existe y cotiza a $ 2,10 y $ 2,20 por litro de gasoil». Ocurre en Buenos Aires, Tucumán y Chaco, según un mínimo relevamiento entre el sector privado de la producción, el mayor demandante por estos días.