2 de septiembre 2004 - 00:00

"El gobierno hace todo para frenar inversiones"

Federico Sturzenegger
Federico Sturzenegger
Crítico con la administración de Néstor Kirchner, el ex secretario de Política Económica Federico Sturzenegger dijo a este diario que «el gobierno hace todo lo posible para que no vengan más inversiones extranjeras, como si las empresas nos debieran un favor invirtiendo acá».

Vaticinó que «un aumento salarial digitado es peligroso, especialmente considerando la historia de inercia inflacionaria que tiene la Argentina». Paralelamente defendió el impuesto al cheque (integró el equipo económico de Cavallo, su creador): es fundamental tener impuestos «efectivos».

Estos fueron los principales temas sobre los que conversó Sturzenegger con Ambito Financiero:

Periodista:
¿Cómo evalúa la impasse en las negociaciones entre la Argentina y el FMI?

Federico Sturzenegger: No me preocupa mayormente. Por un lado la impasse mejora la capacidad de negociación del gobierno argentino que no se ve sometido a la presión de hacer una oferta que acepten masivamente los bonistas. El FMI va a seguir reclamando esto, pero mientras la cosa está en una impasse-el no lograrlo no tiene implicancias muy directas. Por otro lado, el que no esté el Fondo genera mayor recelo en los inversores respecto de si la propuesta está suficientemente auditada.


P.:
¿Cree que los números fiscales son sostenibles?

F.S.: Recordemos que después de la hiperinflación hubo una mejora fenomenal en los resultados públicos que se sostuvo hasta el año 1994. Es decir, que después de la crisis se mejoran mucho los números fiscales y después se debilitan. Yo creo que es una pregunta abierta y el debilitamiento totalmente plausible.


P.:
¿Cree que la propuesta del gobierno a los acreedores privados de la deuda podría mejorarse?

F.S.: Siempre puede mejorarse.


P.:
¿Y debería mejorarse?

F.S.: Acá juegan dos factores. Por un lado, una oferta dura mejora la solvencia fiscal futura. Para mí es, básicamente, una transferencia de los bonistas a los contribuyentes, ya que al tener el Estado menos obligaciones en el futuro tendrán que pagar menos impuestos. En este sentido podríamos decir que, para un país en el que lo fiscal ha sido siempre el punto flojo, esto está bien.


P.:
¿Y en cuanto a los bonistas argentinos?

F.S.: Esa es la contracara. Nunca pude entender por qué el Estado no los toma en cuenta. A argentinos que financiaron al Estado honestamente se les considera que hicieron un mal. La clave entonces es, mejorarle a los bonistas locales y ser duro con los externos. Cuando uno mira la experiencia de Rusia y Ucrania que fueron dos países que hicieron canjes locales y externos encuentra justamente ese patrón.


P.:
¿Qué opina del aumento salarial?

F.S.: El aumento salarial digitado es claramente peligroso. Especialmente considerando la historia de inercia inflacionaria que tiene este país y que no queremos repetir. Lo considero un error garrafal con implicancias eventuales en la solvencia fiscal (si lleva a aumentos adicionales de los salarios públicos) y en el proceso de creación de empleo que había sido tan exitoso en los dos últimos años y ahora se debilitará.


P.:
¿El aumento tendrá repercusión en el consumo?

F.S.: Su efecto reactivante es dudoso. La plata que los empresarios deban pagarle a sus empleados dejarán de gastarla en proyectos de inversión. En última instancia es una transferencia de inversión a consumo, pero no necesariamente un aumento neto en la demanda agregada. Y si lo es, es en una medida mucho menor a la que generalmente se considera.


P.:
¿Cree que la llegada de inversiones extranjeras va a crecer en el corto plazo o está atada a la negociación con los acreedores privados?

F.S.: Yo no creo que las inversiones estén atadas a un arreglo con los acreedores privados. Es más, si el acuerdo es muy duro y exitoso debieran venir más porque entonces la solvencia fiscal estará aun más garantizada. Yo creo que vienen no por si el clima de negocios es bueno y los números dan. A muchas empresas los números hoy les dan, pero el gobierno hace todo lo posible para que no vengan.


P.:
¿Con cuáles medidas el gobierno alejó inversiones?

F.S.: Tome por ejemplo el desplante que el gobierno le hizo a la presidenta de Hewlett Packard. ¿Qué lógica tiene eso? El gobierno argentino actúa como si las empresas nos deben un favor invirtiendo acá y entonces tenemos derecho a basurearlas. Para mí es el mundo del revés.


P.:
¿Se pueden bajar las retenciones y el impuesto al cheque?

F.S.: Algunos dicen que las retenciones o el impuesto al cheque son distorsivos, pero eso implica no entender cómo funciona el resto de los impuestos. Otros dicen que el impuesto al cheque no puede solventarse. Pero digo yo, entonces ¿cómo solventa una empresa un impuesto a las Ganancias o el IVA? Ningún impuesto es perfecto. Las retenciones afectan fuertemente a los productores marginales y el impuesto al cheque se acumula en las distintas etapas y fomenta la economía en negro. Pero lo perfecto es enemigo de lo bueno. En un país con déficit fiscales crónicos me parece fundamental tener impuestos efectivos.

Entrevista de Florencia Lendoiro

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