"El Gobierno a veces es confrontativo pero nunca está en contra de ustedes"

Economía

El ministro de Planificación, Julio de Vido ante un auditorio con numerosos industriales ratificó que la presidente Cristina de Kirchner es la continuidad del modelo que permitió que la industria crezca -cabe recordar que días atrás él mismo volvió a instalar el modificar la Constitución para permitir otro periodo presidencial-. Utilizando cuadros, el ministro fue demostrando que desde la llegada del kirchnerismo se instaló un modelo cuyo eje es la defensa y el desarrollo de la industria. Su presentación fue una larga enumeración de datos que reforzaron este argumento: la producción de productos industriales haya crecido desde el 2003 hasta este año un 259%. El funcionario admitió que puede ser que el estilo del Gobierno "a veces no es el más simpático o a veces confrontativo pero nunca es en contra de sus intereses".

Una de las preocupaciones de los empresarios es la referida al avance del Estado en las empresas y hacen hincapié en el proyecto de Ley de Regulación de Capitales. El titular de Planificación se refirió al tema al señalar "llama mucho la atención que pueda haber algún sector industrial que pueda estar preocupado o, con incertidumbre o, con mala onda por una mayor presencia del Estado en el Mercado de Valores", y agregó "el Estado no quiere entrometerse. La Presidenta lo único que quiere es regular y controlar para que no quiebren las empresas y para que no defrauden a los accionistas". A pesar de esta aclaración los industriales que cotizan en Bolsa no se quedaron muy tranquilos. Porque De Vido defendió en otro tramo muy enfáticamente el que ahora se cuenta "con un Estado presente" a diferencia de los 90.

Donde hubo un consenso total fue en el rechazo al fallo del Juez Griesa y la esperanza que con la propuesta de una reapertura del Canje para los holdouts finalmente se resuelva el tema que afecta a la posibilidad de las empresas de acceder a préstamos internacionales a tasas más bajas.

• El temor a China 

"Si no nos subimos al tren de Brasil va a ser difícil mantener el crecimiento de nuestro sector", podría ser la frase que sintetiza el pensamiento generalizado de los industriales que confluyeron en la 18vo Conferencia Industrial de la Unión Industrial Argentina luego de un día de conferencias bilaterales donde debatieron tanto en los paneles como en los coffee break.

Si bien en la mesa de negociaciones muchos reconocen la dureza de los industriales brasileros como asimismo de sus funcionarios, hoy el clima era de armonía y mieles. Esto no significa que no existan problemas entre ambos países: " Hay una bronca real" dijo Fernando Pimentel, director de la Asociación Brasileña de la industria Textil e de indumentaria (Abit) en referencia la aplicación de las licencias automáticas que se prolongan más allá del tiempo establecido. El industrial lleva mismo nombre y apellido que el ministro de Industria de Brasil aunque no tienen ninguna relación. En concreto, las ventas de Brasil a la Argentina en estos 10 meses del año cayeron más de 20%.

Aunque para los industriales del vecino país la mayor preocupación pasa hoy por la competencia que enfrentan con China. "El 45% de las importaciones de Brasil vienen de China y el 70% de ellas son en vestimentas" , aseveró el industrial brasilero. No fue el único que manifestó la preocupación por la penetración de los productos de China en la región. Esto es lo que lleva a que las diferencias que tienen los empresarios de Brasil con Argentina no pesen tanto como el peligro "chino".

En la reunión bilateral entre la ministra de Industria, Debora Giorgi y su par Fernando Pimentel uno de los temas de conversación y acuerdo fue vinculado a reducir los costos de las importaciones intrazona para que funcionen como una barrera para las importaciones mayoritariamente de China.  

Otro dato que aportó Pimentel fue que el consumo de prendas importadas en Brasil fue de 14% en 2011 cuando era solo del 2% en el 2005. "En el 2005 Brasil importaba un 3% de China y hoy 28%". De alguna manera el encuentro del día reflejó lo que seguramente desarrollarán tanto Dilma Rouseff como Cristina de Kirchner. "La necesidad de fortalecer el Mercosur, ampliar el comercio intrazona, es el desafio", coinciden los industriales. Un dato, el comercio intrazona en la Unión Europa alcanza el 70% y en el Mercosur es solo del 20%.

La Presidente está convencida en la necesidad de fortalecer los lazos entre los países de la región. Unasur es un ejemplo y fortalecer el Mercosur es otra prioridad. Además, ambas mandatarias se tienen aprecio en lo personal. Así, se puede comprender el apoyo político de Brasil al enviar a sus principales ministros para estar junto a los industriales argentinos. Gesto que la jefa de Estado valora.

Hay temas pendientes a subsanar como el nuevo acuerdo automotriz, se estima que la semana que viene se llevara a cabo otra reunión entre Adefa y su par de Brasil. Los problemas para Argentina están más focalizados en el desarrollo de autopartistas. En el sector automotriz coinciden en que "los proveedores están muy reticentes en invertir". El dato es elocuente: en el periodo 2002/12 la producción de autos se incrementó 480% en tanto las autopartes solo lo hizo 50%. El sector que espera concluir el año con una producción de 770 mil vehículos y ventas por 850.000 cruza los dedos esperando que Brasil mantenga su recuperación.

Este miércoles el foco estará puesto en los posibles anuncios o definiciones que tanto Dilma como Cristina puedan dar respecto de cómo mejorar las relaciones bilaterales. Ya estuvieron trabajando la ministra de Industria Debora Giorgi con su par Pimentel, en un encuentro al que se sumó luego De Vido. "El clima fue cordial y los temas tratados fueron técnicos", informaron luego de la reunión. Luego todos participaron de una cena de agasajo que relizó la UIA a su invitados especiales quienes en un momento de distensión escucharon la música que producía un bandoneonísta en el Sofitel.

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