El gobierno argentino viene forzando desde la asunción del kirchnerismo el ingreso de Venezuela al Mercosur. El argumento es que la matriz energética de la región debe apoyarse en el petróleo de ese país. También lo quiere como aportante, junto a Brasil, a proyectos del Banco del Sur. Pero la administración de Hugo Chávez no ha hecho mucho por llenar la ficha de ingreso.
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Durante buena parte de su mandato el extravagante bolivariano ha sido acusado de atropellos al sistema republicano de su país, algo que le podría valer un veto al ingreso por la llamada «cláusula democrática».
Pero las señales negativas sobre ese ingreso no vienen sólo de Caracas. Falta que los congresos de Brasil y de Paraguay aprueben ese ingreso como socio pleno del Mercosur, algo que no ha avanzado mucho en esos países por un motivo que no ha tenido mucha difusión. El Mercosur prevé que en el año 2011 comience a funcionar un parlamento regional con representantes elegidos expresamente para ese cuerpo (hoy funciona uno, experimental, integrado por una selección de los congresos de cada país, que no tiene poder legislativo real). La novedad que introduce el chavismo en la región es que genera y subsidia la formación de partidos, agrupaciones y organizaciones chavistas en cada país del Mercosur. Lo sabe bien la Argentina con la experiencia de los D'Elía & Co., que ha demostrado que preferían renunciar a cargos públicos en la administración kirchnerista con tal de dar testimonio de su fe chavista.
En Brasil y Paraguay, y antes en Uruguay, que ya aprobó ese ingreso, se ha debatido mucho sobre la conveniencia de dejar entrar al sistema del Mercosur a un país expansionista como la Venezuela de Chávez. Temen que cuando haya comicios para elegir congresistas del Mercosur, los partidos chavistas de cada país trabajen no para sus países sino para Caracas, eligiendo candidatos e imponiendo legisladores que buscarán satisfacer los proyectos de la sede imperial caraqueña.
Esa es la verdadera razón por la cual Brasil y Paraguay han demorado la aprobación de la entrada de Venezuela al Mercosur.
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