9 de noviembre 2000 - 00:00

El Nación hizo bajar las tasas

Por el nivel que alcanzaron ayer las tasas de interés interbancarias (call money), de hasta 27% anual en pesos por un día, podría hablarse de una jornada de extrema tensión financiera. Sin embargo, el bajo nivel de negocios operados real-mente en el mercado inter-bancario marca cierto agotamiento en el alocado proceso que comenzó a vivirse desde el martes pasado.
De todos modos, los operadores de las mesas de di-nero reconocieron que ayer el call abrió muy firme por encima del cierre anterior de 23% anual. Bancos extranjeros de primera línea aceptaban pagar tasas de 24% a 25% anual en pesos por unos cuantos millones a un día de plazo.
Los diálogos escuchados entre las mesas reflejaban cierta prudencia a la hora de pagar cualquier tasa, algo que anteayer no ocurrió porque la ansiedad por conseguir fondos dejaba la tasa pactada al gusto del colocador.
A diferencia de la jornada anterior, ayer aparecieron otros bancos con excedentes y asumieron el rol de colocadores, acompañando así a un puñado de bancos provinciales que desde el martes vienen abasteciendo al interbancario.
Suspensión
Como reguero de pólvora el dato de que el Banco Nación prestaba a 19% corrió por el mercado y el Nación tuvo que suspender la asistencia en el interbancario.
El call en pesos llegó a operarse a 27% anual y cerró las operaciones en niveles de 20% y 23% para primera y segunda línea respectivamente.
Por el lado del call en dó-lares, las tasas fueron similares a las del cierre anterior y finalizaron en 10% y 10,5% anual para primera línea y 11% anual para la segunda.
Presión política
También se redujo la asistencia del Central al sistema que ayer sólo otorgó 146,5 millones de pesos en préstamos por un día a 9% anual, contra garantía de títulos públicos (pases activos). Otra muestra que los niveles alcanzados por las tasas de call dejaban una lectura de presión política, según reconocían los operadores.
Los rendimientos ofrecidos a los ahorristas continuaron en niveles atractivos de más de 11% anual por una colocación a plazo fijo en pesos a 30 días, mientras que por los argendólares pagaban 9% promedio por igual plazo.
Varias empresas señalaban que no habían sufrido recortes en las líneas de crédito y que aún en el mercado no se registraba una fuerte astringencia crediticia de corto plazo. De todos modos, algunas renovaciones de autorizaciones para girar en descubierto se repactaban a tasas de 17% anual promedio para compañías de primera línea. Aunque algunas pagaron más de 21% anual.
En cuanto al mercado cambiario, éste sigue estando al margen de los vaivenes financieros. Cambistas consultados explicaron que las operaciones no se apartaban de lo normal y por ello las cotizaciones del dólar billete y transferencia permanecían sin cambios.
Ello también se reflejó en el dólar futuro a un año de plazo, por el que se paga 10.900 pesos. Pero al igual que en el mercado contado, los operadores reconocían que prácticamente no había negocios.

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