El fenómeno climático de El Niño, que tiene particular intensisdad este año, ya está presionando sobre la inflación en EEUU, un escenario que podría empeorar aún más el próximo año. Sin embargo, también podría impulsar el empleo en 2027, según un reciente informe de la Reserva Federal (Fed) de San Francisco.
El Niño se produce cuando aguas inusualmente cálidas en el Pacífico ecuatorial alteran la circulación atmosférica y los patrones climáticos. Según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), el episodio actual es "muy fuerte", aunque aún no se conoce con precisión como podría impactar en esta ocasión a EEUU.
En territorio estadounidense, normalmente suele traducirse en inviernos más suaves en algunas zonas del norte, un clima más húmedo en todo el sur y una menor actividad de huracanes en el Atlántico.
Los autores aclaran que su muestra incluye apenas 22 episodios de El Niño desde la década de 1950, de los cuales solo cuatro fueron "muy intensos", y que el actual se proyecta más fuerte que cualquiera de los registrados en los datos históricos.
Por eso, subrayan: "Consideramos que estos resultados no son una previsión, sino que apuntan a un riesgo significativo de mayor inflación el próximo año".
De esta manera, el clima suma incertidumbre a las perspectivas económicas generales de Estados Unidos, ya afectada por el incremento de la inflación inducida por los aranceles impuestos por Donald Trump a partir de 2025 y la volatilidad de los precios del petróleo a partir de la guerra en Medio Oriente.
La Reserva Federal ya debió subir las tasas una vez este año para hacer frente a la inflación en EEUU y se espera que vuelva a hacerlo en diciembre.
Inflación: todo depende de lo que venga después
Según el análisis de la Fed de San Francisco, históricamente los episodios de El Niño estuvieron asociados a aumentos en los precios de los servicios básicos y los alimentos. Los autores del estudio calcularon que el fenómeno actual ya habría elevado el nivel de precios del gasto de consumo personal (PCE) — el medidor de inflación que usa la Fed — en unos 0,3 puntos adicionales entre abril y julio.
Los investigadores prevén que ese impulso inicial se disipe hacia fines de este año. Sin embargo, advierten que nuevas presiones podrían añadir 1 punto porcentual a la inflación PCE de 2027 si El Niño es seguido por un episodio de La Niña, el fenómeno de efectos opuestos en el que los vientos alisios del Pacífico se intensifican y las aguas frente a la costa se enfrían.
Empleo: un efecto más lento pero más previsible
Las presiones sobre los precios golpean el bolsillo de los consumidores en las primeras etapas del ciclo, mientras que los efectos sobre el mercado laboral tardan más en aparecer. El análisis de la Fed de San Francisco halló que el empleo asalariado no agrícola no se ve afectado, en general, durante el primer año del episodio, pero se expande de forma notable en el segundo.
A diferencia de las proyecciones de inflación, el aumento previsto de la contratación y la caída del desempleo en 2027 se apoyan en un patrón que se repite de manera consistente en los ciclos históricos de El Niño y no depende tanto de la intensidad de La Niña.
De todas maneras, las condiciones meteorológicas impactan de distinta manera sobre cada sector de la economía. Los inviernos más suaves, por ejemplo, pueden reducir la demanda de calefacción y elevar la productividad en la construcción y la agricultura, mientras que las precipitaciones más intensas pueden demorar obras o provocar inundaciones.