El nuevo mes no arrancó tan bien

Economía

Salvo tasas y oro, si algo parece haber comenzado a ocurrir en los pocos días que van de febrero es que en el mercado financiero se está "limando" algo de las subas de enero.

Seguramente esto no es del agrado de muchos, ya que significó que el promedio industrial retrocediese 1,04% en las últimas cinco ruedas, que el S&P 500 perdiese 1,54% y que el NASDAQ se desvalorizase en 1,81%. Si bien la merma parece concentrada en las últimas dos ruedas (al 0,93% que desandaron el jueves, las blue chips agregaron una baja de 0,54% el viernes, cuando el Dow cerró en 10.793,62 puntos), tal vez lo más llamativo de estas sesiones fue la ausencia de casi cualquier atisbo alcista, ya que el mercado prefirió "hacer la plancha" antes que " jugarse" por las subas.

Alguien podrá culpar del malhumor -o la falta de humor- entre los inversores a los datos de la macroeconomía, pero lo cierto es que en este frente las cosas no fueron demasiado diferentes de las que venimos viendo, es decir: datos mixtos o contrapuestos, pero que reflejan básicamente una economía en crecimiento (el viernes tuvimos un inesperado incremento en la creación de empleos y una caída en la confianza de los consumidores mayor que la prevista). Se puede, si se quiere, invocar que está creciendo el temor a una disparada inflacionaria (la persistente inversión de la curva temporal de tasas de interés es una posible prueba de ello; en sus dos bonos más populares, el Estado pagó el viernes a 10 años 4,53% anual y a dos años, 4,58%.), algo que se percibe especialmente entre los inversores extranjeros, quienes no ven con demasiados buenos ojos a Ben Bernanke, el sucesor de Alan Greenspan. Pero antes de emitir opinión en este sentido, la prudencia sugiere aguardar a ver qué hace el nuevo titular de la Reserva Federal hacia fines de marzo, cuando presida por primera vez el Comité Abierto. Curiosamente, los estados contables difundidos en los últimos días parecen ser mejores que los previos, ya que el número de empresas que supera las previsiones de ganancias trepó a 65% (la media histórica es 59%), por lo que por este lado no se puede argumentar que la información tenga un tinte "bajista". Pero esto es el pasado; la nueva semana apunta a ser aun más complicada.

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