El oro cedió un 0,6% a u$s 1.090,20 la onza en Nueva York, tras anotar en julio su mayor retroceso en dos años, mientras el dólar subió y los inversores analizaban los indicadores económicos de Estados Unidos en busca de pistas sobre el calendario de un alza en las tasas de interés.
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El lingote perdió un 6,5% en julio, su mayor baja mensual desde junio del 2013. La semana pasada, el metal cayó por sexta semana consecutiva, en su retroceso más prolongado desde 1999.
Los precios de los metales preciosos cayeron junto al índice CRB de 19 materias primas Thomson Reuters/Core Commodity , que descendió a un mínimo de 12 meses, borrando casi todas las ganancias de un "súper ciclo" que duró una década.
os especuladores aumentaron el lunes las ventas en los mercados de materias primas, tras datos que mostraron que las condiciones para los manufactureros chinos se deterioraron hasta su nivel más débil en dos años.
El dólar subía un 0,1 por ciento frente a una canasta de monedas principales, recortando algunas ganancias tras datos que indicaron que el gasto del consumidor estadounidense registró en junio su menor avance en cuatro meses. Asimismo, el ritmo de crecimiento en el sector manufacturero se ralentizó en julio.
Los inversores están estudiando con detalle los datos económicos para ver cuándo podría realizarse la primera subida de tasas en casi una década. Las nóminas no agrícolas serán atentamente analizadas cuando se publiquen el viernes.
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