23 de febrero 2009 - 01:17

El peso colombiano se devalúa: ¿tendencia o coyuntura?

Hacia el mes de junio del año pasado, la revaluación del peso colombiano frente al dólar estadounidense alcanzó niveles de 1.650 pesos, inquietando con ello a muchos economistas sobre el impacto que podía generar dicha situación, principalmente en sectores del aparato productivo nacional y, en particular, al sector exportador. En esas instancias, se pedía a las autoridades la adopción de medidas que, de algún modo, permitan limitar el ingreso de divisas del exterior y, con ello, poder frenar la corriente compradora de pesos. Sin embargo, en medio de ese contexto ya preocupante para muchos, el dólar logró inflexionar de manera consistente al alza frente al peso, movimiento que ha sido coincidente en toda la región, logrando con ello valores de mayor equilibrio hacia fines de año, por encima de los 2.000 pesos.
Esta devaluación de la última mitad de 2008, que devolvió cierta tranquilidad al sector exportador, se acentuó en un 15% en lo que va del presente año, trasladando con ello ahora la preocupación al otro sector de la economía e incluso a gran parte de la población y del mundo inversor, en donde se desprende la inquietud si el alza actual del dólar se trata de un movimiento de carácter temporal o bien si éste lleva características tendenciales que terminen hacia adelante acentuando aún más la devaluación de la moneda local frente al dólar estadounidense.
De acuerdo con nuestro modelo de análisis, a partir de mediados de 2008 el dólar en el mundo ha revertido su tendencia descendente de los últimos años y ha comenzado un nuevo ciclo de avance que, a pesar de poder sufrir interrupciones intermedias, se terminaría acentuando hacia los próximos años.
Con ello estamos indicando que las condiciones técnicas están dadas para esperar que el fortalecimiento que se ha observado en el dólar pue-
da continuar hacia adelante como tendencia principal, y de estas expectativas se desprende la posibilidad que en el presente año el dólar, frente al peso colombiano, pueda lograr extenderse hacia objetivos en los 2.600-2.650 pesos como base superior, aunque bien es importante aclarar que esos valores serían intermedios dentro de un ciclo de devaluación mayor para el peso colombiano que muy posiblemente regrese los precios hacia los 3.000 pesos por dólar que habían sido alcanzados hacia comienzos de 2003.
Comportamiento
Sin embargo, a pesar de esta tendencia principal alcista en la que estaría inmersa el dólar, insistimos en que no sólo frente al peso colombiano, sino al resto de las monedas latinoamericanas, debemos saber que ésta no se desarrollaría de manera lineal. Es decir, lo que debe tener presente el lector como concepto principal es que las tendencias en los mercados, sean éstas bajistas o alcistas, no se desarrollan de manera lineales, sino que respetan un comportamiento secuencial o escalonado.
Por ello que, a pesar de las expectativas alcistas del dólar como tendencia principal de fondo, debemos saber que surge posible desde instancias cercanas a las alcanzadas en torno a los 2.600-2.650 pesos podría habilitarse hacia los próximos meses un recorte parcial importante de las ganancias acumuladas por el dólar desde los mínimos de junio de 2008 en torno a los 1.650 pesos. En efecto, de acuerdo con nuestro modelo de análisis, la zona de máximo alcanzada por el dólar en torno a los 2.600-2.650 pesos representa una sólida área de contención para el avance del dólar que podría otorgar hacia los próximos meses una toma de ganancia de la moneda estadounidense, y como consecuencia, los precios podrían retornar hacia valores de 2.250-2.200 pesos o bien buscar niveles de 2.100-2.070 pesos por dólar para recién desde esas instancias el alza de la moneda estadounidense retome su curso.
Ante lo planteado, y tal como se puede apreciar en la gráfica adjunta, recomendamos poner la atención en la zona alcanzada de 2.600-2.650 pesos, ya que desde estas instancias podrían aparecer corrientes vendedoras de dólares que terminen frenando temporalmente la tendencia principal de la moneda estadounidense para entonces habilitar la toma de ganancia antes mencionada.
Otro dato que puede resultar interesante para el lector es conocer las expectativas tendenciales que se puedan tener para el peso colombiano con respecto a otros cruces, tales como el euro, peso mexicano y real. Si nos centramos en el primer cruce, es decir, frente al euro, se observa que, a pesar que la tendencia alcista del dólar frente a la moneda europea podría ser mayor aún, en lo que respecta a la moneda local se espera una apreciación del euro que podría alcanzar objetivos de 3.350-3.400 e incluso 3.550 pesos por euro hacia los próximos meses. Del mismo modo, creemos que la apreciación del peso colombiano respecto del peso mexicano pudo haber alcanzado su nivel más alto, y por lo tanto, esperamos que hacia los próximos meses también se logren recuperaciones de la moneda mexicana frente a la moneda local que podría llevar el cruce por encima de los 200 pesos colombianos (actualmente, se ubica en niveles de 173 pesos). Por último, en lo que respecta al cruce de la moneda local con la moneda de Brasil, la tendencia ya no se muestra tan clara y, por lo tanto, creemos que en relación con dicho cruce, lo conveniente es mantenerse en pesos colombianos hacia los próximos meses, al menos hasta tanto existan señales consistentes de que pueda materializarse una devaluación mayor en Brasil que la que pueda darse en Colombia.
Perspectiva
En resumen, creemos que la devaluación del peso colombiano frente al dólar iniciada hacia mediados de año pasado es de carácter tendencial, y por lo tanto, debemos esperar que ésta pueda extenderse hacia adelante buscando incluso regresar a niveles de 3.000 pesos por dólar que fueron vistos hacia comienzos de 2003.
Sin embargo, como lo remarcamos antes, no debemos esperar que esta tendencia alcista del dólar se materialice en forma lineal, y por ello se desprende la zona de 2.600 pesos como una zona de contención desde donde podría iniciarse hacia los próximos tres a cinco meses un movimiento correctivo temporal a las ganancias previas, y por tal motivo, recomendamos cautela para las posiciones largas de corto plazo en moneda estadounidense. Veamos...

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