10 de julio 2003 - 00:00

El Vaticano en déficit por segundo año consecutivo

La crisis económica no reconoce ideologías ni credos, y si no que lo digan la Ciudad del Vaticano y la Santa Sede, cuyas finanzas arrojaron déficit por segundo año consecutivo y dejaron a los empleados del lugar sin una gratificación económica extra en el 25 aniversario del Pontificado de Juan Pablo ll.

"No está prevista" una gratificación especial para los empleados vaticanos, dijo el cardenal Sergio Sebastiani, presidente de la prefectura de los asuntos económicos de la Santa Sede, al presentar a la prensa el balance 2002.

Cuando Juan Pablo II cumplió 20 años de pontificado hubo una gratificación de 500 dólares para los trabajadores en actividad y una suma similar para los jubilados.

Los informantes, sin embargo, dieron una buena noticia al destacar que el personal del Vaticano no debe temer despidos ni reducciones de sus salarios.

Actualmente, la Santa Sede tiene 1.511 dependientes, "de los cuales cuatro son dirigentes, 75 religiosos y 1.432 laicos", precisó el cardenal Sebastiani.

Según una nota dada a conocer por el Consejo de cardenales para el estudio de los problemas organizativos y económicos del pequeño Estado, el balance general de la Santa Sede en 2002 registra un déficit de 13.506.722 euros y el de la Ciudad del Vaticano de 16.048.508 euros.

Los datos entregados a la prensa indican que en 2002 la Santa Sede registró entradas por 216.575.034 euros y salidas por 230.081.756.

Las salidas se deben a costos de administración ordinaria y extraordinaria de la Curia romana, además de gastos para la construcción y la compra de representaciones pontificias en el exterior y la adquisición de un inmueble en Roma para sedes institucionales.

El Estado de la Ciudad del Vaticano, que administra el territorio y las actividades de logística de la Santa Sede, también registra un déficit mientras que en 2001 tenía superavit.

En parte, aseguran, el balance negativo sedebe al déficit de la Radio Vaticana.

El óbolo de San Pedro, que recoge las donaciones al Papa que llegan de todo el mundo, reunió en 2002 la cantidad de 52.836.693,50 dólares, con un incremento del 1,80 por ciento con respecto al año anterior.

"Juan Pablo II destinó esa suma en particular a comunidades del Tercer Mundo y para aliviar necesidades en el mundo, aumentadas por guerras y calamidades naturales", según el informe del Consejo de cardenales.

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