Eliminan, para evitar coimas, las habilitaciones de negocios
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La ley da muerte a la tradicional habilitación otorgada por el Gobierno de la Ciudad y la reemplazará por una declaración jurada para que, quien encare la actividad, asuma la responsabilidad de conocer y cumplir con los requisitos vigentes. Con la presentación de ese documento en una sola ventanilla ya podrán abrirse quioscos, lavaderos, tiendas y demás. Están exceptuados los rubros que requieren una inspección previa, como sanatorios, cines, estadios, shopping y otras que tengan que ver con la seguridad de los locales o la atención especial de las personas.
En esos casos, además de la declaración jurada, habrá una inspección antes de permitir la apertura (lo que deja una chance a los inspectores de seguir caminando).
Traspaso
El problema inmediato que tiene que resolver Ibarra en esta cuestión es simplemente: ¿quién se hace cargo del área?
Habilitaciones dependió del secretario de Gobierno, cargo que Ibarra hizo desaparecer y transformó en jefatura de gabinete y pasó funciones a Justicia. Precisamente el subsecretario de Justicia, Agustín Zbar en el momento de asumir, rechazó la polémica oficina bajo su órbita. Quedó en la subsecretaria de Seguridad, donde la semana pasada Ibarra pidió la renuncia de su titular Eduardo Thölke. Tras esa movida el secretario de Seguridad y Justicia, Facundo Suárez Lastra, solicitó al jefe porteño la remoción de Spandonari y acaparar todos los despachos que tengan que ver con poder de policía. Sin embargo ayer desde el Gobierno de la Ciudad se daba como un hecho que será el frepasista Eduardo Hecker, titular de Desarrollo Económico, quien tenga a cargo la oficina de Habilitaciones. La decisión quedó pendiente en la pulseada que juegan «Facundito» e Ibarra. Si el frepasista insiste, el radical quedará debilitado en su cargo, casi podría provocar su renuncia y en ese caso Ibarra no querría utilizar el bisturí.




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