15 de octubre 2015 - 16:28

Empleo, educación y empresas, otro eje de debates

Lino Barañao (Foto: prensa IDEA).
Lino Barañao (Foto: prensa IDEA).
Otro de los ejes de debate de la segunda jornada del Coloquio de IDEA que se desarrolla en Mar del Plata se ubicó en torno al empleo, la educación y el rol de las empresas en la Argentina del futuro.

En ese marco, el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, destacó la necesidad de hacer "cada vez más compatible" la relación entre el mundo empresarial y el científico.

Barañao dijo que los roles del empresariado y de la ciencia deberán complementarse cada vez más, e ir abandonando "viejas ideas en las que se sostenía que para el empresario la clave era sólo la rentabilidad y para el científico únicamente lograr la aprobación de sus pares".

"Los empresarios creían que los científicos eran parásitos y los científicos que los empresarios eran chupasangre", señaló.

Sostuvo que el mundo está inmerso en "la sociedad de la información, porque los datos son lo que importan, el objetivo de la política es mejorar el índice de satisfacción personal".

Graficó que existe una "correlación entre producto per cápita y felicidad personal" y puntualizó que "los países que están arriba en el ranking de felicidad son los que apostaron a una economía del conocimiento", aunque también aclaró que "no sólo importa el producto per cápita sino cómo está distribuido".

"La desigualdad del ingreso no depende sólo del Producto Bruto sino de la matriz productiva", señaló, y dio como ejemplo el caso de un estudio sobre las economías de Chile, Ecuador, Malasia y Tailandia.

Los primeros producen cobre (Chile) y bananas (Ecuador), y la desigualdad es mayor, mientras que en los otros hay más producción con valor agregado, con circuitos electrónicos.

Por ello, señaló que se puede construir un "Indice de Gini de Producto", porque en la redistribución del ingreso "no es lo mismo un país con productos de alto valor agregado que uno que produce conocimiento".

Por otra parte, estimó que "en 20 años el 47% de las tareas será susceptible de reemplazada por la robótica, lo cual exige un replanteo del sistema educativo, porque el 90% de la información se produjo en los últimos dos años".

"Los datos tienen cada vez más valor, y ya hay compañías que sacan datos por ejemplo para que un banco pueda obtener información de los potenciales clientes", dijo Barañao, quien también mencionó como parte de los cambios que muchas compañías "ya manejan más dinero que países enteros".

Barañao consideró necesario "enseñar a las nuevas generaciones a navegar en ese mar de datos, en lugar de ir a buscar agua hay que enseñar a nadar. Ya no es captar información sino saber usarla".

• Sindicatos por empresas

El especialista en Derecho del Trabajo de la UBA, Mario Ackerman, recomendó impulsar la conformación de "sindicatos por empresa, aunque le disguste a los grandes gremios", para hacer más productiva la relación entre el mundo empresarial y el laboral.

"El modelo de negociación está centralizado y eso desalienta al de empresa", sostuvo Ackerman al hablar en el panel "El empleo en la Argentina de hoy", en el marco de la segunda jornada del 51 Coloquio Anual de IDEA.

El especialista lamentó, además, que cuando a los convenios se les incorpora la cuestión de la tecnología siempre "aparece por la vía del conflicto, con un modelo sindical que está fuertemente centralizado".

Cuestionó también que en el modelo actual haya una "virtual cancelación a formar sindicato por empresa".

Ackerman destacó la necesidad de "dar a las partes la posibilidad de formar las organizaciones que estimen más convenientes para satisfacer sus necesidades".

El profesor de Derecho del Trabajo de la UBA sostuvo que "no hay trabajo sin empresa" y señaló que "para que a los trabajadores les vaya bien primero le tiene que ir bien a la empresa".

"No necesariamente el crecimiento de la empresa provoca trabajo para todos, las empresas por razones de competitividad tienen el deber de ser eficaces, y al mismo tiempo tienen la responsabilidad social de incorporar tecnología", indicó.

Señaló que "la revolución tecnológica está provocando el tránsito de economías industriales a las basadas en el conocimiento y de información, para lo cual hay que modificar los modos de trabajar y vivir".

"La relación empresa-trabajador es importantísima, pero el Estado tiene que ayudar a las empresas para que puedan incorporar tecnología e incorporar trabajadores, y formarlos", señaló.

Sostuvo que "la nueva empleabilidad pasará por reinsertar trabajadores en nuevas actividades".

A su vez, lamentó que en la Argentina haya "convenios colectivos desde hace 30 años pero la mayoría de los renovados está basado en lo salarial, no en la renovación de tecnología".

Denunció, además, "el desquicio del sistema de relaciones laborales, producto de las reiteradas declaraciones de inconstitucionalidad que hace que en las empresas no se sepa con quién negociar, lo cual generó un ámbito de convivencia complicado", y ante ese escenario sugirió "ordenar de manera normativa para saber con quién se debe negociar".

• Escuelas como semilleros de empresas

El economista de IDESA, Jorge Colina, también disertó en el marco del 51 Coloquio Anual de IDEA, donde consideró que las escuelas en la Argentina deben ir convirtiendo en "semilleros de las empresas", para lo cual "hay que darle a los jóvenes distintos caminos para entrar al mundo laboral, como lo están haciendo países como Corea del Sur, Alemania, Holanda, Austria y otros.

"En Corea hay una línea de estudios que es la general y se preparan para la universidad, y otra para que se incorporen al mercado de trabajo. En 1965 Corea del Sur estaba como la Argentina ahora, con el 70% de los chicos pasando del tercer cuarto año, y en 1990 lograron que el 100 % termine la secundaria", destacó el director de IDESA.

En cuanto a los chicos que se gradúan en la secundaria, destacó que en Corea en 1965 eran el 32% mientras que en el 2000 ya eran el 68%. Al hablar en el panel "El empleo en la Argentina de hoy", Colina recomendó "darles a los jóvenes distintos caminos para entrar al mundo laboral" y puso como ejemplo que "los países que más utilizan este sistema son Dinamarca, Holanda, Alemania, Austria Bélgica, España, donde se preparan para entrar al mercado laboral".

Explicó que entre los 15 y los 25 años hay una tasa de desempleo del 10% en algunos de estos países -donde los estudiantes hacen muchas prácticas en empresas-, mientras en la Argentina llega al 30%.

Por ello, Colina sugirió "abrir modalidades dentro de la educación formal y articular el trabajo entre escuelas y empresas".

Si bien recordó que en la Argentina hay casos como los de Techint, Volkswagen y clases prácticas en empresas de salud, Colina sostuvo que hace falta un plan educativo de fondo en ese sentido.

"El presente es negro pero el futuro puede ser muy brillante. Para eso hace falta que escuelas y empresas trabajen juntas", señaló el especialista.

Sobre el avance de la tecnología sobre el mundo laboral, Colina consideró que la "clave no pasa por competir contra la robotización sino sumarse a ella".

"Acá sale el tema de las nuevas especialidades, habría que estudiar carreras de aplicación científica, y también las inteligencias creativas, usando la tecnología", señaló, y destacó la necesidad de contar con "capacidad de intervención, liderazgo y sentido de la oportunidad, entre otras cualidades".

Colina sugirió que la educación vaya hacia "un sistema analítico, a desarrollar las tecnicaturas, como alternativa a la universidad".

Dejá tu comentario

Te puede interesar