19 de mayo 2008 - 00:00

Empresarios limitan apoyo al gobierno

Juan Carlos Lascurain
Juan Carlos Lascurain
«Esto es lo más que podemos hacer.» Uno de los empresarios que impulsaron la solicitada en la que se llamó al campo a volver a la mesa del diálogo con el gobierno le dijo esa frase al alto funcionario gubernamental con el que habían negociado ese texto. El mismo fue visto en muchos círculos empresarios como un apoyo no demasiado encubierto a la intención oficial de quebrar el frente rural y forzarlos a negociar en sus términos.

Esa solicitada fue firmada por la Unión Industrial Argentina (UIA), ADEBA (bancos de capital nacional), la Cámara Argentina de la Construcción, la Cámara Argentina de Comercio y la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Lo que casi nadie advirtió es que esa lista la conforma el denominado Grupo de los Siete, pero sin dos de ellos: la Sociedad Rural Argentina (SRA) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA); de ahí entonces la presencia entre los firmantes de la Bolsa, la única de todas ellas que no participó de la ronda de encuentros con Cristina de Kirchner supuestamente preparatorios para la firma el 25 de mayo del Acuerdo del Bicentenario. La elección de los firmantes, entonces, no parece casual: es casi un pedido de «vuelta a casa» emitido por los antiguos socios del G-7, a pesar de que desde hace ya un par de años ese grupo daba señales de vida.

La versión más firme indica que el texto fue dictado a la UIA por fuentes oficiales, entidad que luego se encargó de llamar a sus pares de las otras cuatro (la primera de ellas fue ADEBA) para consensuar la forma que tomaría el comunicado. El encargado de transmitirlo fue Juan Carlos Lascurain, presidente de la Unión Industrial.

  • Objeciones

  • El trámite no fue sencillo: después de todo era viernes, algunos de los firmantes estaban fuera de la ciudad o a punto de dejarla, y además uno de ellos (Carlos de la Vega, de la Cámara de Comercio) planteó algunas objeciones a la redacción de lo que sería la solicitada del sábado. En cambio, Adelmo Gabbi de la Bolsa, Jorge Brito de ADEBA y Carlos Enrique Wagner de la Cámara de la Construcción no tuvieron reparo alguno. Finalmente, con apenas algún cambio que no excedió lo cosmético, la solicitada fue acordada y publicada.

    Una alta fuente de la Unión Industrial, sin embargo, negó la versión de un pacto con la administración Kirchner: «Fue al revés: sabíamos que nos iban a pedir alguna manifestación pública a favor del Acuerdo desde la Casa Rosada, y nos adelantamos a escribir un texto que nos satisfacía a todos».

    Agregó la fuente que «ese pedido iba a surgir porque, a partir de que nosotros le dijimos a la Presidente que no firmábamos el Acuerdo sin el campo, las otras entidades nos siguieron en las reuniones de los días posteriores. Nos pareció que el texto de la solicitada era una buena manera de echarle una soga al campo para salir del atolladero, pero sabemos que no va a ser fácil: hay algunos dirigentes que no parecen estar a la altura de las circunstancias...».

    De manera no demasiado velada, el dirigente industrial alude a los miembros de la Federación Agraria, no casualmente los más cuestionados desde las tribunas oficiales y «paraoficiales», como los grupos piqueteros y los sindicatos kirchneristas.

    Sea como fuere, lo cierto es que el comunicado de las cinco entidades empresarias se alinea con lo que el gobierno percibe está sucediendo con el conflicto con el agro: desgaste de sus dirigentes, creciente aislamiento y retome de la iniciativa por parte del sector oficial. Si esto es verdad, se sabrá con la evolución de esa pelea.

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