1 de septiembre 2004 - 00:00

Empresarios quieren $ 400 (pero aceptarían algo más)

Los empresarios concurrirán hoy a la reunión de la Comisión Salarialdel Consejo del Salario Mínimo y el Empleo con una propuesta de $ 400. Saben, de todos modos, que lo que se avecina no será sencillo porque los sindicalistas y el propio presidente Néstor Kirchner han hecho saber que sus cifras son muy superiores. La decisión de sentarse a escuchar qué dirán hoy el gobierno y los gremios fue tomada ayer durante una prolongada reunión de más de dos horas en el Salón Oval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires a la que concurrió una veintena de representantes del sector. De manera casi unánime, acordaron que la pretensión de la cartera laboral de alcanzar un aumento mañana mismo para poder aplicarlo desde el 1 de setiembre y las manifestaciones del Presidente eran «una limitación al libre funcionamiento del Consejo», una forma delicada de expresar el descontento por estas actitudes.

La posición fue adoptada por la mayoría de los asistentes, a pesar de que durante el cónclave se escucharon posturas diferentes. Los $ 400, de todos modos, serían la aspiración de máxima de los empresarios; seguramente en la mesa de negociaciones deberán « estirarse» un poco más para acomodarse a lo que será la pretensión de la CGT y la CTA, y lo anunciado desde la Casa Rosada.

De todos modos, la impresión generalizada a la salida de la reunión es que será el Ministerio de Trabajo el que terminará laudando en la cuestión y determinando el monto del aumento, ante la imposibilidad cierta de que se alcance un acuerdo entre partes con tanta divergencia.

• Presentes

El encuentro -en que se sirvieron café y masitas, y que fue abierto por el dueño de casa, Julio Wertheincomenzó alrededor de las 15.15. Estaban, entre otros, Daniel Funes de Rioja, Horacio Martínez, Manfredo Arheit y Martín Dedeu (por la Unión Industrial Argentina), Eduardo Buzzi ( Federación Agraria Argentina), Mario Raiteri (Coninagro), Ovidio Bolo (Cámara-Argentina de Comercio), Carlos Wagner (Cámara Argentina de la Construcción), Jorge Alvarez (Unión de Empresas de Servicios), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio), Carlos Heller (Abappra), Osvaldo Cornide (CAME), Ricardo Grether (CRA) y Edgardo Caracoche (CGE).

Tal como se había adelantado, la nutrida delegación de la UIA --conformada en partes iguales por representantes de la oficialista Celeste y Blanca, y la opositora Industriales-llevó al encuentro una posición unificada en torno a los $ 400, decidida la noche anterior. Además, insistieron en la necesidad de contemplar particularidades, como las de las regiones y las pymes, que -asegurantendrán dificultades serias para pagar el incremento, ni siquiera si sólo es de $ 50.

Cornide planteó que era posible llegar a la cifra «sugerida» por el gobierno siempre y cuando desde el Estado los empresarios recibieran créditos blandos, reducciones impositivas y subsidios para primeros empleos.

De algún modo, su postura fue acompañada por los constructores. Wagner agregó -haciéndose eco de lo que había dicho Arheit-que había también que discutir cuestiones como la política de empleo, no sólo de salarios y cifras de aumentos. Por su parte, Heller y Bussi coincidieron en que no había que fijar una cifra antes de la reunión de hoy, y que había que insistir en discutir otras cuestiones, como la informalidad y el empleo.

• Cifras polémicas

Después, Arheit y Funes de Rioja dieron a conocer algunas polémicas cifras que sorprendieron incluso a algunos empresarios. Dijeron que el actual salario mínimo, vital y móvil es el más alto desde 1992, comparado con las principales variables de la economía. Por caso, el índice de precios al consumidor subió 53% desde el fin de la convertibilidad, la canasta básica, 62,1%, y el salario mínimo, 75% (cifra que treparía a 100% en caso de que el incremento sea de $ 100, como pide Kirchner). «El básico del peón metalúrgico subió 106% desde 2001», recordó Arheit (presidente de ADIMRA, los industriales de ese sector).

Hubo quien recordó también que buena parte de la mano de obra
no cobrará el aumento, sea cual fuere su monto: son los cientos de miles de trabajadores «en negro», de la economía informal. «Si siguen con esta política laboral inflexible e intervencionista, sólo conseguirán aumentar la informalidad», se exaltó un representante del campo.

La reunión se dispersó con el compromiso doble de
no dar a conocer la cifra acordada como propuesta máxima para llevar hoy a Trabajo, y también de no dar a conocer los dichos de otros participantes de la reunión. Casi todos cumplieron.

Los empresarios también votaron
concurrir hoy a la reunión de la comisión, para que se escuchen las posibles voces divergentes que pudiere haber. Y en lo formal, le pedirán al ministro Carlos Tomada -que preside el Consejola aprobación del reglamento de funcionamiento de las comisiones, antes de determinar su conformación.

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