7 de agosto 2002 - 00:00

Empresas argentinas son las más castigadas

Cuarenta y cuatro de las cincuenta y ocho bajas en las notas de riesgo crediticio corporativo dispuestas por la calificadora Standard and Poor's (S&P) en los primeros seis meses de 2002 en América latina correspondieron a empresas argentinas, según se desprende del informe semestral de la consultora estadounidense.

De acuerdo con lo que manifiesta S&P, la cantidad de bajas de calificación de las firmas argentinas respondió a «la profundización de la recesión y el aumento de la incertidumbre política y regulatoria», y agregan que «también influyó la devaluación del peso y el congelamiento de las tarifas, sobre todo en el caso de las empresas de servicios públicos».

En el mismo período, el cociente de bajas sobre subas de calificación en la región aumentó a ocho durante el segundo trimestre de 2002, comparado con 3,5 en el primer trimestre. El guarismo, indica S&P, estuvo «fuertemente influenciado por la crisis argentina».

En todo el primer semestre, en cambio, el cociente fue de 4,1, comparado con la cifra de 5,5 en igual período de 2001, «a causa de los ya bajísimos niveles de calificación en la Argentina», que en muchos casos ya habían realizado los ajustes a la baja.

•Argumentos

«El prolongado ambiente macroeconómico adverso en la Argentina sumado a una combinación de medidas gubernamentales (incluyendo cambios en leyes y regulaciones) están forzando a la mayoría de las empresas argentinas a encarar renegociaciones y reestructuraciones de deuda, y en los peores casos, directamente a suspender pagos de intereses y capital», señala S&P en su informe.

El documento agrega, en un tono francamente pesimista, que «se anticipa que la profundización de la devaluación, la inflación y una mayor contracción de la actividad económica en el país continuarán deteriorando tanto la rentabilidad y la capacidad de generar fondos como la estructura de capital de todas las compañías argentinas». Por lo tanto, es previsible que las bajas en las calificaciones de S&P continuarán. Los bonos emitidos por las cincuenta y ocho empresas cuyas calificaciones crediticias descendieron alcanzan la suma de u$s 26.700 millones.

En sentido inverso, la consultora estadounidense informó que de las
catorce subas registradas en el semestre, doce correspondieron a México, lo cual para Standard & Poor's tuvo que ver con «la suba de la calificación soberana a 'BBB-' respecto de la nota 'BB+', que se produjo el pasado 7 de febrero».

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