3 de enero 2005 - 00:00

En Argentina se ganó más de 50% en dólares

En Argentina se ganó más de 50% en dólares
En la Argentina, los que invirtieron en bonos posdefault han ganado hasta 10 veces más que los que invirtieron en bonos del Tesoro de los países del primer mundo. No hay en el planeta títulos públicos que hayan dado más ganancia que los argentinos. El BOCON PRO12, por caso, dejó una ganancia de 55,2% en pesos y de 50,59% en dólares. Para este cálculo se toma el comportamiento de un inversor que el primer día del año vendió sus dólares al precio comprador de $ 2,90 (el precio vendedor era de $ 2,95), compró PRO12 y el último día del año los vendió, tomó sus ganancias en divisas al comprar dólares a $ 2,99.

Las rentas de un país en default pueden ser tan asombrosas como sus pérdidas.
En 2001, los inversores perdieron más de la mitad de lo que tenían en pocas horas por la devaluación, y poco tiempo después se dio el ciclo opuesto, y las ganancias alcanzaron niveles exuberantes.

Para observar la dimensión de lo que sucede en la Argentina, hay que mirar el comportamiento de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años que actualmente rinden 4,20% anual y son la tasa de referencia del mundo. Todo lo que haya rendido en el planeta por debajo de 4,20% anual en dólares es una pésima inversión. Ese fue el caso de Wall Street, donde el promedio de las 30 acciones líderes (Dow Jones) subió en todo el año 3,15%. Una mala inversión para tanto riesgo.

Mejor comportamiento tuvieron las bolsas europeas que crecieron más de 7% en euros, moneda que a su vez subió 7,5% frente al dólar. Así, la ganancia en los mercados europeos se acerca a 15% en dólares. Son muy buenas rentas para el primer mundo, pero en la Argentina hubieran sido de las peores ya que hasta los bonos defaulteados subieron más medidos en dólares.

Cabe aclarar que los BONTES en default subieron por encima de 40% en dólares, pero el «spread», es decir, la diferencia entre el precio de compra y venta, es de 10%. Además, son bonos de mercado reducido y a veces lleva muchos días venderlos. El Global 2008, el bono de referencia de la deuda externa en default, subió más de 17% en dólares y 18,75% en pesos.

Si bien la Bolsa de Buenos Aires tuvo un excelente año, ya que el promedio de las líderes fue de 28,31% en pesos y poco más de 25% en dólares, fue superada por casi todos los bonos posdefault tanto en pesos que indexan por CER como los que cotizan en dólares. Hasta los BONTES y LETES en default, beneficiados por cláusulas generosas en la oferta a los bonistas, superaron los rendimientos de las acciones.


La suba de los bonos tiene dos fuentes:

1. El argentino es un inversor de riesgo formado en años anteriores, en la escuela de la alta inflación y emisión de dinero, de festivales de bonos, de tasas de interés volátiles diarias, que soportó corridas de depósitos y cambiarias, y otras situaciones que son casi desconocidas por gente de otras latitudes. En este último tiempo, a estos amantes del riesgo se los estimuló con la decisión del Banco Central de llevar las tasas de interés de plazos fijos a niveles tan bajos como el primer mundo, pero que resultan negativas porque están por debajo de la inflación.
El hecho significó una expulsión de ahorristas del sistema financiero hacia los bonos indexados. De allí esta explosión de precios.

2. El inversor extranjero, de reflejos más tardíos, cuando vio que comenzaban a subir los bonos en default, hizo un «autocanje». Al conocerse en detalle la oferta argentina, varios títulos en default alcanzaron una paridad de 34%. Muchos bonistas vendieron y se pasaron a bonos posdefault en pesos que ajustan por el CER, para seguir mejorando la paridad. De esta manera, algunos han recuperado casi 50% de lo que pusieron en la Argentina, a lo que hay que sumarle los intereses que cobraron en el pasado. De esta manera, salieron en forma decorosa y casi sin daño del default más grande del mundo.

• Avances

El dólar, a todo esto, subió 1,33% en el año, pero si alguien se mantuvo en dólares todo el año, no ganó nada porque hoy los vende a $ 2,95 que es igual al precio que los compró en las casas de cambio el primer día de 2004.

Con el euro, que subió más de 10%, ocurre algo similar. Un inversor que los compró al precio vendedor del primer día del año pagó $ 3,73 por euro, si los vendió el último día de diciembre, en la casa de cambio se lo pagaron a precio comprador, es decir, $ 4,02, lo que
representa una ganancia de 8,31% en pesos.

En lo que hace a las inversiones de diciembre, las acciones fueron lo mejor, ya que subieron 13,38% en esos 31 días. Estos papeles hace tres meses despertaron, debido al mejor humor de los mercados por los avances que se hicieron en la negociación de la deuda con los bonistas. Después de las acciones, los BODEN 2012 en dólares que subieron casi 6% y los BOGAR 2018 en pesos, con 4,58%, fueron los de mejor comportamiento en el último mes del año.

La Argentina cerró 2004 a pleno e hizo lucir a los gerentes financieros que reportaron ganancias en dólares a las casas matrices del exterior que debieron causar asombro. El país corroboró que en lo financiero es un país bipolar, que va rápido de la depresión a la euforia y viceversa.

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