26 de julio 2001 - 00:00

En EE.UU. subieron 40 veces en 33 años

Las Vegas, EE.UU. (Bloomberg) - En los últimos 33 años el sueldo de los trabajadores en Estados Unidos se ha multiplicado por cinco. No está mal, aunque eso no es nada si se compara con el monstruoso aumento de la paga de los presidentes ejecutivos de empresas, que se ha multiplicado 40 veces.

Discurriendo sobre cómo cuantificar una diferencia en los sueldos basta con observar el comportamiento de una empresa norteamericana, General Dynamics Corp. Para llevar a cabo el estudio se recurrió al informe oficial de General Dynamics que cubría el año 1967. El objetivo de General Dynamics era pagar a su primer ejecutivo, el ahora difunto Roger Lewis, un sueldo que equivaliese a la media de sus competidores en el sector aeroespacial.

En 1967, Lewis ganaba un sueldo de $ 172.000 y recibió una bonificación de $ 75.000. También se le concedieron opciones sobre acciones durante un período de cinco años (1963-1967) de sólo
15.000 títulos, para una media de 3.000 acciones al año.
Aplicando el modelo de Black-Scholes para determinar el precio de las opciones, éstas tenían un valor aproximado en la actualidad de $ 16.000 al año, lo cual proporcionaba a Lewis una paga total de $ 263.000.

Según los datos de la oficina de estadísticas laborales estadounidense (U.S. Bureau of Labor Statistics), los trabajadores del sector de la producción ganaban una media de $ 2,69 la hora. Esta cifra multiplicada por unas 2.080 horas por término medio resultaba en un total aproximado de $ 5.600 al año. El cambio, en tanto, fue imponente en el año 2000, cuando se calculó el sueldo total de los primeros ejecutivos de Boeing Co., Lockheed Martin Corp., Northrop Grumman Corp., Raytheon Co., Rockwell International Corp. y General Dynamics.

Sus sueldos abarcaban desde los $ 5,9 millones de Kent Kresa en Northrop Grumman hasta los $ 18,7 millones de Philip Condit en Boeing. Entre los extremos se encontraban Don Davis, de Rockwell ($ 8,3 millones); Nicholas Chabraja, de General Dynamics ($ 8,8 millones); Vance Coffman, de Lockheed Martin ($ 9,8 millones), y Daniel Burnham, de Raytheon ($ 12,4 millones). La media de los seis ejecutivos: $ 10,6 millones.

El sueldo medio de un trabajador en Estados Unidos también ha subido con los años -hasta los $ 13,77 la hora, o $ 28.631 al año-5,1 veces durante ese período
.

Si se divide el sueldo medio de un primer ejecutivo de $ 10,6 millones al año en 2000 entre la paga de un trabajador de $ 28,631, da un cociente de 372. Esto es, desde 47 hasta 372 durante los últimos 33 años, las diferencias de sueldos entre los directores ejecutivos y los trabajadores han crecido casi 8 veces.

Algunos podrían aducir que el sueldo de los ejecutivos es más alto en la actualidad porque las empresas son más grandes. Pero este argumento no se sostiene en el sector aeroespacial. General Dynamics tenía unos 100.000 empleados en 1967 y 47.000 trabajadores hoy en día. El índice medio de contratación actual de las seis empresas es de 96.000 empleados.

O podrían argumentar que las empresas obtienen hoy mejores resultados, lo que debería justificar el incremento de sueldo de los ejecutivos.
Hay algo de verdad en esto: el rendimiento medio total correspondiente al ejercicio fiscal de 2000 para las seis empresas fue de 34,4 por ciento, frente al retroceso de 19,1 por ciento del índice Standard & Poor's 500.

No hay datos disponibles sobre el rendimiento de General Dynamics en 1967, aunque es difícil que haya sido 34,4 por ciento.

Por otra parte,
los datos de empresas para el ejercicio 2000 indican que el crecimiento del sueldo de los ejecutivos tiende a moderarse cuando el rendimiento cae, aunque es improbable que jamás vaya a mostrar una bajada real.

Finalmente, cuando se estudia el sueldo de un ejecutivo vale la pena echar un vistazo a la penúltima línea...
los impuestos. En 1967, el índice máximo marginal de impuestos sobre la renta era de 70 por ciento. (En 1963 era de 91 por ciento.) Compárese con 39,6 por ciento de hoy en día, una tasa que posiblemente disminuya con el programa de recortes de impuestos de la administración del presidente George W. Bush.

Así que, reflexionando acerca de las diferencias en los sueldos de los presidentes ejecutivos y de sus empleados, todo parece indicar que la próxima revolución no va a estar dirigida por trabajadores, ni siquiera por esos manifestantes enmascarados contra la globalización,
sino por los accionistas.

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