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26 de octubre 2006 - 00:00

Energía: sistema se quedó casi sin reservas el martes

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El martes por la noche, cuando se registró una demanda de electricidad equivalente a 17.217 megavatios, quedaron menos de 400 megavatios de reserva para responder a un eventual imprevisto. En las horas pico, entre las 20 y las 22, el sistema interconectado usó todas las generadoras disponibles, importó desde Paraguay (se cree que también desde Brasil) y envió a Uruguay 150 megavatios menos de los habituales.

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Según el pronóstico oficial, en el verano el pico de demanda de potencia se ubicará en 18.200 megavatios y habrá recursos para poder afrontar ese requerimiento. Pero desde esta semana, hay fuertes dudas de que el máximo de potencia requerida se mantenga en ese nivel.

La potencia es la cantidad de electricidad producida o consumida en un mismo instante, mientras la energía generada por una máquina es el producto de la potencia por el tiempo de funcionamiento. (Por ejemplo, las centrales nucleares funcionan las 24 horas del día, pero las térmicas necesitan tiempo de descanso, y las hidroeléctricas dependen del agua acumulada en los embalses o la que pasa por la represa, como en el caso de Salto Grande.)

El problema que tiene actualmente el sistema eléctrico es sobre todo de potencia, tal como ya se vio entre lunes y martes. Hay reservas de energía porque todas las represas del Comahue tienen las cotas de los embalses al nivel máximo.

Con esa reserva de energía se pueden afrontar dos o tres días seguidos de alto consumo ininterrumpido, como cuando la temperatura supera 35° en verano y la mínima está por encima de 25°.

En cambio, las reservas de potencia son escasas. El sistema tiene instalados 24.080 megavatios, algunos de los cuales ya no se pueden utilizar, por lo cual se afirma que los usables suman 22.000.

A esto hay que restarle la indisponibilidad programada de los equipos térmicos, que requieren tareas de mantenimiento que superarían 2.000 megavatios,porque esas interrupciones son más frecuentes ahora por el uso de combustibles líquidos durante varios meses en reemplazo del gas.

  • Imprevisto

    En este momento también hay que descontar los imprevistos o fallas no corrientes que ocurrieron en Central Puerto -sobre 2.300 megavatios están fuera de servicio 340-, en Central Dock Sud (sobre 830 hay 350 indisponibles) y en Río Grande con 370 afuera, sobre un total de 720, más 350 de Atucha I. Esto acumula 1.400 megavatios que deberían estar utilizables en diciembre para que el sistema opere con las reservas adecuadas para reemplazar un imprevisto en cualquier otra máquina.

    De todas formas, aunque el pico de la demanda de potencia supere los 18.200 previstos por técnicos de Cammesa, la empresa mixta que controla el mercado mayorista, sigue habiendo coincidencia en que el verano transcurrirá sin problemas importantes porque el gobierno, a través de los organismos técnicos, podría ir requiriendo a las grandes industrias que moderen el consumo sobre todo en las dos o tres semanas más críticas.

    Pero los expertos recuerdan también que puede haber:

  • cortes por problemas en cables de media y baja tensión en todo el país (ver Ambito Nacional);

  • baja de tensión en las cuadras o barrios donde las instalaciones están sobreexigidas por haber más equipos de aire acondicionado (como el microcentro, Recoleta o Belgrano);

  • interrupciones o baja de tensión porque la línea de transporte que llega a determinada ciudad no da abasto para responder a la demanda, como en Catamarca, La Rioja y Tucumán;

  • problemas porque es insuficiente la generación de determinada zona, como la Costa Atlántica, donde las obras para incorporar 600 megavatios más estarán terminadas para el verano de 2008.
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