21 de enero 2008 - 00:00

¿Es ya China motor suplente de EE.UU. en economía mundial?

Con Estados Unidos acechado por el fantasma de la recesión, China gana terreno como motor de la economía mundial: sostiene al dólar, compra bonos del Tesoro y financia el déficit estadounidense, demanda de manera insaciable materias primas y cada vez más crece como inversor extranjero. Quizá las razones políticas sean las que impidan reconocer su papel de amortiguador de la crisis que jugará en los próximos años.

El fantasma de la recesión que ronda a Estados Unidos reactiva los reclamos de medidas proteccionistas. Toda crisis trae consigo un debate sobre las responsabilidades, muchas veces orientado a buscar chivos expiatorios antes que a establecer verdades. Considerando, además, que los estadounidenses ya están inmersos en la precampaña presidencial, será grande la tentación de echarle la culpa a China y a su divisa subvaluada 20-30% en teoría.

La administración republicana se opone a las iniciativas legislativas para fijar aranceles potencialmente fuertes sobre los productos chinos. Pero, según la agencia Reuters, un vocero clave del Partido Demócrata en temas comerciales, Sander Levin, señaló que no hay escapatoria: el Congreso debe aprobar una legislación sobre China este año. «Es una parte muy grande de nuestro déficit (comercial general). Estamos hablando de un cuarto de billón de dólares». En efecto, en los primeros once meses de 2007, Estados Unidos acumuló un déficit comercial con China de u$s 237.478 millones.

Hasta ahora, se daba generalmente por seguro que una crisis en Estados Unidos debía inexorablemente contagiarse al resto del mundo. Hoy, aunque muchos expertos consideran bastante elevada la probabilidad de que ese país enfrente este año una recesión, ello no va acompañado de agoreras previsiones para el resto del mundo y, en general, consultoras y organismos internacionales mantienen un pronóstico de crecimiento para la economía mundial de entre 4,5 y 5%.

  • Dinámica

  • Esto se debería a la dinámica alcanzada por las economías emergentes, con China a la cabeza, hoy ya tercera potencia mundial detrás de Estados Unidos y Japón. Las chances de la economía mundial de escapar al contagio estarán pues directamente ligadas a las enormes reservas acumuladas por los países asiáticos y petroleros y al auge que el comercio internacional experimenta desde 2003. Estados Unidos sigue siendo la primera potencia compradora y, si su demanda cae, ello se sentirá en el mundo. Los gobiernos europeos ya empezaron a ajustar a la baja sus previsiones de crecimiento. Y los flujos de inversión tienden a frenarse cuando hay una crisis internacional.

    Pero la posibilidad de que la economía mundial no crezca menos de 4,5% este año dependerá de una China que, en el menos optimista de los pronósticos, seguiría creciendo 10% anual. Europa, con sus tasas de crecimiento anémicas, está lejos de poder relevara Estados Unidos como locomotora de la economía mundial.

    A diferencia de México, América Central y el Caribe, los países sudamericanos estarían más protegidos de las consecuencias de un eventual contagio de la crisis norteamericana, porque sus economías dependen hoy antes que nada del auge chino que ha sostenido el precio de los commodities. El ingreso de China al mercado de las materias primas devolvió energía a un sector que conocía dificultades recurrentes debido a las sobreproducciones y sus consecuentes caídas de precios. El país asiático demanda cantidades crecientes de materias primas para sus industrias y alimento para su población. Pero su papel en el mundo ya no se limita a eso.

    El inversor y diplomático estadounidense Félix Rohatyn, actualmente asesor de Lehman Brothers, advertía en mayo de 2006 que «cada vez más, los principales exportadores mundiales -China, Japón y los productores de petróleo- reciclarán el capital que han acumulado en la adquisición de activos norteamericanos para integrar la economía del mundo desarrollado. La compra por China de bonos del Tesoro estadounidense le permitió a EE.UU. financiar la importación a gran escala de productos chinos. Tarde o temprano, Pekín podría encarar una re-inversión más agresiva de esos fondos. Podría decidir comprar en masa acciones norteamericanas».

    Ese tiempo ya ha llegado. No son sólo las colocaciones chinas en bonos del Tesoro -70% de su gigantesca reserva en divisas- sino el auxilio dado a los bancos norteamericanos Bear Stearns y Morgan Stanley, en dificultades.

    En concreto, no sólo está China reactivando las economías en desarrollo gracias a su sostenida demanda de materias primas, sino que, junto con la India y otras economías emergentes, está protagonizando una reversión de la tendencia a la deslocalización de empresas de los países centrales hacia la periferia. Allí donde no le oponen trabas de tipo nacionalista, está comprando empresas enteras o acciones de multinacionales y bancos en países industrializados.

    Pekín creó además la China Investment Corporation, un fondo soberano estatal, que, con una dotación de al menos u$s 200 mil millones, es decir una pequeña parte de su superávit comercial, ha iniciado la compra de acciones en sociedades de países centrales. Ya ha tomado el control de 10% de la Banca Morgan Stanley y de Blackstone, el primer fondo de inversiones de los Estados Unidos, entre otros. Por razones políticas, difícilmente se reconozca el papel de amortiguadorde la crisis que China jugará en los próximos tiempos. La culpabilización de ese país es fácil de instalar en una opinión pública -estadounidense y europea especialmente- que ve a la mano de obra barata de ese país, como la principal responsable de la destrucción de empleos en los suyos.

    Sin embargo, la realidad es que las colocaciones chinas en bonos del Tesoro norteamericano financian el descontroladodéficit estadounidensey evitan un mayor debilitamiento de la divisa norteamericana.

    Sostén del dólar, financista del déficit estadounidense, demandante insaciable de materias primas, paso a paso importante inversor extranjero: ¿es China ya el nuevo motor de la economía mundial? Por lo pronto, parece que 2008 la tendrá, en buena medida, como poderoso motor de relevo.

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