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"El Gobierno tiene el dinero sólo ahorrando un poco de la recaudación sin gastarlo domésticamente. El acuerdo estaría muy cerca. Si por ideología no se cierra, es otra cosa", indicó.
"Contrariamente a lo que se piensa, el Gobierno no está lejos de contar con los recursos, sin ajustes fiscales adicionales y sin matar de hambre a nadie, para cerrar un acuerdo que también les cierre a los acreedores", enfatizó en declaraciones a un canal de cable.
Según el economista, "es obvio que (la propuesta de quita del 75 por ciento de la deuda privada formulada en) Dubai hasta ahora fracasó.
Se logró que los acreedores se fueran de la mesa de negociación, partir al Grupo de los 7 cuando se aprobó la primera revisión el 28 de enero, que muchos bienes fueran inhibidos afuera".
Por otra parte, el analista celebró la nueva aprobación de la revisión de metas del acuerdo pautado entre Argentina y el FMI, porque "sigue vivo el contrato con el Fondo, el único que lo vincula con el mundo hoy".
"Es alentador. Nos han dicho `ustedes dijeron que van a negociar en serio esta vez, luego de dos años de encontrar toda excusa posible para no negociar, quiero ver cómo negocian`", interpretó.
Y remarcó: "Tenemos dos o tres meses para demostrar que tenemos voluntad de negociar sobre la deuda. Negociar tener al acreedor cerca, qué hacer para que no se levante y se vaya, no decirle `esta es la oferta si te gusta bien y si no, también'". Espert cuestionó que "Argentina cada diez o quince años vota algo en materia de pol¡tica económica que en otro momento fracasó de manera rotunda y de pronto, merced al desastre en el que termina la ortodoxia instalada previamente, una vieja ortodoxia que terminó en un fracaso vuelve a funcionar".
"Hicimos una experiencia semi liberal con Martínez de Hoz que terminó en un desastre, vino una experiencia más progresista estatista de Alfons¡n que terminó en un verdadero desastre, volvemos a una experiencia medio liberal trucha con Menem que termina en otro desastre y ahora estamos haciendo algo más parecido a una política alfonsinista, con mejoras por eso en el corto plazo le está yendo muy bien", recordó.
"Esta vez, a diferencia de estrategias estatistas redistribucionistas, el gran as de espadas que tiene (el Gobierno) es que mantiene el equilibrio de las cuentas públicas, y es una experiencia que Argentina en el último medio siglo no ha hecho", admitió.
"Veo con preocupación el espectacular aumento de la deuda pública aun en default, y el aumento del gasto público que ha habido con una presión impositiva que tiene que bajar para que la economía crezca sostenidamente", alertó.
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