29 de noviembre 2000 - 00:00

Estudian subir el impuesto a los autos gasoleros

La realidad para las automotrices está lejos de ser la mejor, pero podría empeorar seriamente si se concreta una iniciativa (para nada novedosa) del gobierno de aumentar la carga impositiva a los autos gasoleros.

La idea fue lanzada por el secretario de Industria,
Javier Tizado, a los representantes del gremio de los mecánicos de todo el país que fueron a verlo el martes pasado para plantearle su preocupación por la situación laboral del sector.

El secretario general del Sindicato de Mecánicos (SMATA) de Córdoba, Omar Dragún, quien acompañó al titular del gremio José Rodríguez, dijo a este diario que Tizado les comunicó que está a la firma un decreto que elevaría a 30% el impuesto que abonan los vehículos gasoleros que actualmente está en 10%.


En una reunión por momentos tensa, el funcionario explicó a los sindicalistas que el subsidio que tiene el gasoil estuvo pensado para favorecer al transporte y al campo y no para los propietarios de autos con motores diesel. Por lo tanto, detalló, se encuentra en estudio un proyecto para gravar aun más a este tipo de vehículos para lograr equilibrar el «desbalanceo en el consumo» que provoca las compras de autos gasoleros en detrimento de los vehículos a nafta.


Golpe mortal

Los gremialistas escucharon asombrados la explicación del secretario ante sus reclamos de medidas que alienten a la producción. En un mercado en crisis aguda, con el peor noviembre en nueve años, una medida de estas características sería un golpe mortal para las empresas y con serias consecuencias en materia de empleo.

Difícilmente hoy haya margen para un aumento en el costo de los autos gasoleros teniendo en cuenta la forma en que el ex ministro
Roque Fernández gravó a este tipo de vehículos a comienzos del '97 con argumentos similares. En esa oportunidad, los propietarios de autos diesel debieron empezar a pagar un impuesto de 10% sobre el precio de cada unidad en momentos en que la participación de estos vehículos había aumentado de manera significativa en relación con los nafteros.

En el '96, del total de autos vendidos 25% eran gasoleros
. A partir de la medida se produjo una lenta disminución de las ventas de este segmento.

Tizado viajó ayer a Brasil y no hubo confirmación de la información en la Secretaría de Industria, pero desde el Ministerio de Economía se admitió el proyecto aunque no se aclaró que no estaban definidos los detalles de su aplicación ni el momento de hacerlo.


Endurecimiento

Los sindicalistas advirtieron que SMATA endurecerá su posición ante el gobierno nacional y las terminales que resuelvan despedir personal, debido a la negativa de Tizado de conformar una mesa de concertación en la que se invite a participar a todos los sectores involucrados en el complejo automotor.

Por otra parte, según Dragún, el funcionario nacional confirmó la negativa tajante de aplicar una rebaja impositiva al resto de los vehículos, propuesta realizada por el gobernador de Córdoba,
José Manuel de la Sota.

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