25 de septiembre 2002 - 00:00

Excusa para no cambiar: crean una comisión para la flexibilidad laboral

El gobierno abrirá por 60 días negociaciones con los representantes de las empresas y los sindicatos, para avanzar en posibles medidas de flexibilización laboral. Entre otras, se discutirá la eliminación de la doble indemnización a cambio de respetar la jornada laboral, los seguros de desempleo, la movilidad laboral dentro de empresas y ciertas herramientas para el blanqueo del trabajo en negro.

Esta fue finalmente la decisión principal de la primera jornada de la «Mesa del Dialogo para la Promoción del Trabajo Decente» que comandó ayer Graciela Camaño. La idea de la ministra de Trabajo era comenzar a tomar medidas ayer. Sin embargo, las declaraciones previas de los sindicalistas -comenzando por los dichos de Rodolfo Daer en contra de modificar el régimen indemnizatorio-, hicieron que en la cartera laboral se optara por implementar un período de tiempo de negociaciones. Incluso ayer Daer fue más allá y además de mostrarse en contra de avalar una eliminación de la doble indemnización, propuso que este régimen continúe más allá de marzo de 2003, cuando en teoría debería terminar y se lo extienda a todo el año próximo.

Pero Camaño dejó ayer en claro que si hay trabas en las negociaciones que comenzarán el martes próximo, Trabajo tomará medidas unilateralmente.

La idea de Trabajo es que el próximo martes comiencen a trabajar los grupos técnicos en los cuatro capítulos originales: política de ingresos, jornada de trabajo, empleo no registrado y protección contra el desempleo. Desde Trabajo se dejará que discutan los cambios dentro de cada mesa y a medida que se alcance cierto consenso se irán firmando acuerdos que tendrían la característica de vinculantes. Esto quiere decir que se aplicarían como medidas concretas a través de decretos.

Por ahora las distancias entre los representantes de las empresas y de los sindicatos son abismales: 1) Los primeros proponen resignar la doble indemnización a cambio de respetar la jornada de 8 horas laborales, medida que avalaría Trabajo. Los sindicatos hablan de ampliar este período. 2) Mientras los empresarios quieren algún tipo de facilidades para poder liquidar los 100 pesos mensuales de aumento no remunerativo, Moyano quiere como condición innegociable que se abra el Consejo del Salario «para que aumenten los salarios». 3) Los empresarios y Trabajo analizan la posibilidad de cancelar deudas previsionales a cambio de legalizar trabajadores. Los gremios quieren que se prohíba el acceso al crédito para las empresas en las cuales se detecten empleados en ilegales.

En la reunión en la sede del ministerio en la calle Paseo Colón estuvieron presentes Camaño y la secretaria de Trabajo, Noemí Rial, particularmente dura con la posición de los gremialistas a pesar de tener extracción sindical. Los empresarios estuvieron representados por el ex viceministro de Trabajo Juan José Etala por la Unión Industrial Argentina, Norberto Peruzzotti por la Asociación de Bancos de Argentina (ABA), Luis Pagani de la Asociación de Empresas de la Argentina (AEA), Osvaldo Cornide por la Coordinadora de Actividades Mercantiles Empresariales (CAME), Jorge Di Fiori y Ovidio Bolo por la Cámara Argentina de Comercio (CAC), Gregorio Chodos por la Cámara Argentina de la Construcción (CAC), Enrique Mantilla de la Cámara de Exportadores de la República Argentina (CERA) y Luis Bucafusco de la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPRA). Rodolfo Daer,Armando Cavalieri, Domingo Petrecca, José Pedraza y Julio Moyano llegaron por las CGT oficial y díscola y Danilo Mesa por la Confederación de Trabajadores de la Argentina (CTA), en representación de Víctor de Gennaro, ausente para no aparecer en las fotos.

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