Una fuerte disputa entre el gobierno y los exportadores de cereales está impactando seriamente en la actividad de los productores agropecuarios, especialmente los de menor patrimonio. Concretamente, la AFIP acusa de evasores a los grandes exportadores con triangulaciones a través de ventas a paraísos fiscales. Ahora, esas empresas piensan descontar del precio que le pagan al productor el perjuicio que les generará la aprobación en el Congreso de un proyecto que pone fin a esas maniobras. De este conflicto, se da la razón al gobierno. Ayer, las empresas salieron a defenderse a través de un comunicado en el que presentaron los pagos impositivos efectuados. Pero lo concreto es que operadores e intermediarios afirman que los granos sufrirían un descuento de diez dólares por tonelada durante las próximas semanas. Un fuerte impacto. Esto, para generar cobertura a la exportación por los menores ingresos futuros que tendrían al entrar en vigencia este proyecto.
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