Los bancos ya no tendrán que reflejar las eventuales pérdidas que se producen por las fluctuaciones de sus títulos públicos. El BCRA dio su autorización ayer para que los bonos puedan ser incorporados en un esquema denominado «Disponible para la venta». Esto permitirá a las entidades que una eventual caída impacte en el patrimonio neto de la institución, pero sin reflejarse en el cuadro de resultados. Los títulos mantenidos en esta categoría serían tomados a su valor de compra más el rendimiento implícito (TIR), que se va devengando.
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