2 de septiembre 2004 - 00:00

Fijan hoy salario mínimo en $ 450

Carlos Heller
Carlos Heller
Todo hace suponer que hoy el gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, fijará en $ 450 el salario mínimo, vital y móvil, a lo que se agregará un incremento en el salario familiar y los $ 50 que ya se cobran, convirtiéndolo en remunerativo (sujeto a aportes y retenciones).

El anuncio se hará en el marco de la reunión plenaria del Consejo del Salario, que se celebrará en la cartera laboral, y a la que empresarios y sindicalistas llegarán con aparentes diferencias «insalvables». Estas «diferencias» hicieron que ayer fracasara la reunión de la Comisión del Salario Mínimo -una de las cuatro en que se divide el Consejo-por la «imposibilidad» de las partes de llegar a una cifra que fuera aceptable para ambas.

La profusión de comillas tiene que ver con el hecho de que ambas partes, empresarios y sindicalistas, se hicieron fuertes en sus posiciones pero sólo «para el público». Es que ambos saben que el gobierno dará un aumento de $ 100 por encima de los actuales $ 350, independientemente de los acuerdos o desacuerdos entre ellos sobre la cuestión. Esto había sido ya anunciado durante el fin de semana por Néstor Kirchner, haciendo del Consejo poco más que un ejercicio académico.

• Conclusión

Fue justamente en otro encuentro -por fuera del Consejo- que empresarios y sindicalistas llegaron a la conclusión de que era inútil trenzarse en una discusión inconducente. Fue el martes por la noche, tal como adelantara Ambito Financiero, en la casa del mercantil Armando Cavalieri. Allí comieron los empresarios Alberto Alvarez Gaiani, Héctor Massuh y Daniel Funes de Rioja (UIA), Adelmo Gabbi (Bolsa de Comercio de Buenos Aires), Jorge Brito (ADEBA), Carlos Wagner y Gregorio Chodos (Construcción) y Benito Legeren (CRA), y los sindicalistas Juan Manuel Palacios (UTA), Luis Barrionuevo ( Gastronómicos), Gerardo Martínez (Construcción) y Omar Viviani (taxistas), además -obviamente- del dueño de casa. Hubo consenso en que los empresarios se plantarían en $ 400 y los sindicalistas apuntarían a $ 500; el «laudo» de Carlos Tomada dejaría a todos bien parados (ver nota aparte).

Tal como estaba previsto, Funes de Rioja, Horacio Martínez, Ovidio Bolo y Wagner por los empresarios, José Luis Lingieri, Hugo Moyano, Palacios y Martínez por los gremios, coordinados por Norberto Ciaravino (jefe de Gabinetede Tomada) se reunieron ayer por la mañana en la cartera laboral. Sin embargo, la llegada a ese sitio no careció de turbulencias.

Es que la noche anterior
Carlos Heller había propuesto que no sólo concurrieran los cuatro miembros titulares de la Comisión sino también los suplentes, justamente porque entre éstos había quienes apoyaban el postulado de dar más que los $ 400 propuestos por la mayoría, pero con ayuda del Estado, en la forma de recortes al impuesto al cheque, al IVA, a Ganancias y -sobre todo-subiendo el salario familiar echando mano a los fondos que tiene acumulado de la ANSeS en concepto de aportes patronales. «Los aportes subieron pero lo que paga el Estado en materia de salario familiar no», dijo el banquero. «Las cajas rebosan de dinero...». De algún modo Osvaldo Cornide -que reiteró su conocida oposición al régimen de la AFIP conocido como RAFA-había coincidido con el titular del Banco Credicoop, a lo que agregó la necesidad de otorgar a las pymes «créditos a tasas razonables».

El pedido de Heller no fue atendido porque el reglamento de la Comisión claramente estableceque los suplentes sólo pueden concurrir en reemplazo de los titulares, y ninguno de éstos estaba dispuesto a ceder su silla en la reunión de ayer. En el mismo sentido, la CTA de Víctor De Gennaro pidió que también los asesores del Consejo pudieran tomar parte del cónclave (entre ellos estaba el economista y diputado nacional Claudio Lozano), lo que fue rechazado de plano por empresarios y Trabajo. «Si ustedes traen a sus técnicos, dennos un rato para llamar a los nuestros», dijo Funes de Rioja. No hizo falta.

Así fue que se sesionó durantealgunas horas por la mañana, sin que previsiblemente se alcanzara acuerdo alguno.

Ciaravino
propuso un cuarto intermedio hasta ayer a las 18, al cabo del cual no se reanudó la sesión.

Hubo acuerdo, sin embargo, para
llevar hoy a la reunión del Consejo las dos propuestas divergentes (los $ 400 que ofrecen los empresarios; los $ 500 que reclama la CGT) para que laude el gobierno en $ 450. A esta cifra es muy posible que se agregue «algo más», bajo la forma de un aumento al salario familiar, previo cálculo actuarial de recaudación de aportes y erogación por ese concepto.

En línea con lo acordado en la casa de Cavalieri,
habrá un despacho-acta conjunto con coincidencias en la mayor cantidad de puntos posible para tratar de desactivar el rol del gobierno como «gran laudador».

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