Reservas: misión del FMI recomendó esperar para ver si funcionan medidas

Economía

De ello depende que puedan cumplirse las proyecciones planteadas por Economía para 2021.

La misión que protagonizó la “Staff Visit” durante la semana pasada dio en su regreso a Washington su veredicto primario sobre la situación de la economía argentina. Al amparo de la proyección propia del organismo de una caída del PBI para este año de casi 11,8% (según el World Economic Outloock presentado el miércoles en sociedad), los visitantes recomendaron no pedirle mayores medidas al Gobierno argentino para este año o 2021. Y que, en definitiva, lo que se debe reclamar es simplemente que se cumplan las proyecciones macroeconómicas planteadas por el ministro de Economía, Martín Guzmán, en el proyecto de Presupuesto para el próximo año. Y no mucho más. Pero tampoco menos. Y como recomendación extra al staff técnico, la misión que comandaron el venezolano Luis Cubeddu y la norteamericana Julie Kozac, deslizaron que se hace necesario esperar un plazo prudencial durante estas semanas para saber el resultado de las medidas de contención y protección de las reservas del Banco Central que está aplicando el Gobierno de Alberto Fernández.

La explicación para tener en cuenta este factor es simple y justificable: entendieron el jefe del caso argentino y la directora adjunta para el Hemisferio Occidental que sólo superando la tormenta actual (casi un huracán en realidad) los números que propone Guzmán para 2021 podrán ser tomados en serio. Especialmente un capítulo que para el FMI es clave desde las épocas en que se le fiscalizaban los números de la evolución de los datos de Mauricio Macri: la diferencia entre la recaudación impositiva y la inflación. Para el FMI, si el número es negativo, no hay mucho más que hablar: la economía es inconsistente. Si es positivo, se puede comenzar a discutir. Con cierto orgullo, Guzmán mostró en septiembre un resultado a favor, dato con el que, tal como adelantó este diario, comenzó con cierto clima positivo la misión de Cubeddu y Kozac. Al avanzar en el análisis en este capítulo, la misión también se dio cuenta de una situación inevitable en esta etapa de la economía argentina: la recaudación impositiva se sostiene en estos tiempos gracias a la existencia de los tributos más distorsivos del sistema. Comprendió la misión que sin el tributo PAIS (reducido en su importancia con el agregado de Ganancias a partir de octubre), retenciones y el impuesto al cheque el superávit entre recaudación e inflación sería imposible, ante la languidez de IVA y Ganancias. Octubre será, en este caso, un gran desafío para el Gobierno ante el Fondo, ya que se supone habrá una caída importante en la recaudación del PAIS por las restricciones al acceso al dólar ahorro (el 75% de los clientes que podían acceder a las divisas quedaron borrados de las autorizaciones) y se aplica desde la semana pasada una reducción de 3 puntos en el nivel de retenciones.

Ambas medidas tendrán un inevitable impacto fiscal, en un marco de estancamiento de la actividad (no habrá grandes subas en el IVA) y de inflación sostenida en un 3%. Otro motivo más para que el FMI deje correr el tiempo hasta noviembre, para organizar la misión “en serio”. La que vendrá en Buenos Aires a negociar el acuerdo con el Gobierno nacional y que discutirá con detenimiento las verdaderas posibilidades de cumplimiento de las metas propuestas en el Presupuesto 2021. Consideran los visitantes de la semana pasada que para noviembre habrá un panorama más claro. Especialmente en las alternativas serias de reducir el déficit fiscal de 7%/8% de este año al 4%/5% de 2021; un nivel espeluznante para los términos habituales del Fondo, pero que incluso están dispuestos a entender y comprender si no resulta aún mayor. En este sentido, el acento de las preguntas estuvo concentrado en la promesa de una emisión del 60% para cubrir la diferencia entre ingresos y gastos para el año próximo.

Por las dudas, la posición de la imposibilidad de reducir impuestos y sostener la postura fiscal oficial fue mencionada explícitamente por Cubeddu y Kozac ante la Unión Industrial Argentina (UIA), la Confederación General de los Trabajadores (CGT) y en la ronda de economistas privados con los que se mantuvieron reuniones entre el viernes y el sábado pasado.

El FMI dejó claro que no es el momento de pensar en grandes proyectos de reducciones fiscales o impositivas hasta que se defina la manera en que el Gobierno podrá manejar la emisión de este año y de 2021. Y, fundamentalmente, cómo puede superar las zozobras de estos tiempos de brecha dislocada. La distancia entre los dólares oficiales y el blue fue otra de las sentencias negativas del dúo Cubeddu-Kozac sobre el futuro de la economía argentina.

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