El gremio que agrupa a los trabajadores Camioneros ratificó esta tarde el paro iniciado en áreas de funcionamiento de la Cervecería Quilmes, luego de una reunión en el Ministerio de Trabajo con representantes de la empresa.
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"Hoy comenzó, a las cero horas, un paro nacional en todas las embotelladoras y distribuidoras de Quilmes y, luego del fracaso de las reuniones, ratificamos la medida", señaló el titular del gremio, Pablo Moyano, en declaraciones radiales.
El dirigente advirtió además que, aunque la medida afecta solamente a la cervecería, en las próximas horas podrían sumarse al paro los repartidores de Danone (aguas y lácteos) y Coca-Cola.
"Mañana habrá una nueva movilización a la planta de la compañía en (la ciudad bonaerense de) Quilmes y después iremos al Quilmes Rock para denunciar que esta empresa gasta millones de dólares haciendo recitales y después despide a trabajadores", señaló.
Voceros de la cervecería, en tanto, consideraron que la conciliación ante el Ministerio de Trabajo entró en un "impasse" y señalaron que buscarán reunirse nuevamente con el gremio para intentar superar el conflicto.
El vicepresidente de Relaciones Institucionales de Quilmes, Mariano Botas, admitió que "a la luz de las declaraciones del sindicato" una solución parece lejana, aunque señaló que la empresa es "optimista" y espera que la situación "se revierta".
El gremio y la compañía mantienen diferencias respecto de la desvinculación de dos empresas distribuidoras que trabajaban para Quilmes en las localidades bonaerenses de Pilar y San Martín.
Según Moyano, esa medida provocó el despido de 500 trabajadores, debido a la relocalización de los lugares donde deben prestar servicio.
"Queremos que nos garanticen que (estos trabajadores) van a prestar servicio en el mismo lugar, no a veinte o treinta kilómetros. Eso es un despido encubierto", reclamó.
Desde la empresa, en tanto, sostuvieron que la medida no implicó "ni un solo despido" y señalaron que en diciembre garantizaron "por escrito la fuente de trabajo y los derechos laborales del personal de esas dos distribuidoras".
"No estamos haciendo ningún cambio estructural. El sistema de distribución de Quilmes tiene años y es uno de los pilares del éxito de la compañía. Se trata simplemente del cese de la relación comercial con dos distribuidores", indicó Botas.
El vocero consideró que decisiones de ese tipo son "atribuciones básicas y esenciales de la compañía, que puede definir con quién celebrar contratos" y reiteró que Quilmes se comprometió a "proteger los derechos laborales y la fuente de trabajo de todos los trabajadores".
En ese sentido, descartó que se trate de una tercerización del servicio ya que en los hechos esas prestaciones ya se realizan a través de firmas independientes.