Tal vez la diferencia sea sutil, pero lo cierto es que ayer el mercado experimentó una verdadera suba, más que un repunte. Sin embargo, la mayor parte de los comentarios hablaba de un mercado que luego de tres días consecutivos de baja (para más precisiones con cinco retrocesos en las anteriores seis ruedas) apenas rebotaba de la mano de la actividad de los buscadores de "gangas". Si bien es cierto que hubiera sido interesante ver algo más de actividad, ya que apenas se operaron 1.300 millones de papeles en el mercado tradicional y 1.800 en el electrónico, con 1,14% que ganó el Promedio Industrial en la víspera, al cerrar en 9.848,83 puntos, quedó apenas a 8 unidades de cerrar por encima del valor de cierre del jueves pasado, en tanto el S&P500 estuvo 0,4 de punto por encima de su nivel de aquel entonces y el NASDAQ apenas 3 puntos debajo. Sin noticias de la macroeconomía que distrajeran a los inversores (la semana entrante las cosas cambian, ya que seremos bombardeados por estos datos), éstos se pudieron concentrar en los informes de ganancias de algunas de las empresas del sector tecnológico, que salieron mejor que lo previsto, así como la levantada de pulgar que recibieran otras firmas dentro de este mismo grupo y la predicción auspiciosa que para el sector presentara la firma Gartner (un incremento de 20% en las ventas de semiconductores durante 2004). Hablando de bombardeos, el atentado a la delegación Italiana en Irak repercutió apenas en el mercado del oro, donde el contrato a diciembre toco el máximo histórico en u$s 395 por onza, y el cambiario con el dólar retrocediendo a u$s 1.639 por moneda europea. Por el lado de los bonos, la sesión estuvo en cambio inusualmente tranquila.
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