Fuerte aumento ayer de las consultas en inmobiliarias

Economía

El anuncio de la liberación de fondos para la compra de inmuebles usados o nuevos cosechó sus frutos en el sector inmobiliario. Ayer hubo un notable aumento de consultas de los ahorristas del «corralito» y reaparecieron dos géneros del mercado que parecían extinguidos: los oferentes no endeudados y los compradores con efectivo en mano. Al mismo tiempo, se produjo un inmediato reajuste en los precios de las propiedades que se manifestó en varias listas con descuentos y recargos de acuerdo con la forma de pago.

A diferencia de lo que había sucedido en los últimos días, el movimiento hacia la reactivación del sector se vivió con igual intensidad en constructoras y desarrolladoras que en las inmobiliarias particulares, pero con diferentes matices.

Las constructoras, que son minoría, ofrecen propiedades de precios más elevados porque son generalmente a estrenar y toman el cheque cuota a 100% de su valor. Esto se debe a que están apuradas por cancelar sus deudas mientras dure la pesificación «un peso, un dólar». Asimismo, la posibilidad de disponer del dinero en una cuenta a la vista en pesos, hizo que el plazo fijo como forma de pago sea aún más bienvenido entre los grandes del sector.

Distinto es el caso de los «retailers» o inmobiliarias particulares, que sólo ven en las nuevas disposiciones una oportunidad para recuperarse. Lo que pasa es que quienes ofrecen sus propiedades al agente inmobiliario del barrio muy difícilmente sean deudores y como no venden para cancelar deuda alguna, quieren dinero cash (y en la mayoría de los casos dólares). «El que ofreció hoy (por ayer) una propiedad, seguramente está endeudado, se quiere mudar o está especulando», advirtió Fernando Fogola, agente del sector.

•Más oferta

En efecto, lo único -y que no es poco-que vino a agregar la nueva flexibilización al sector es bastante más oferta, porque quien se quiera mudar puede hacerlo ahora aceptando un cheque cuota de quien compre su inmueble para pagar el importe de la nueva propiedad. También aparecieron numerosos especuladores que esperan ansiosos la instalación de un mercado secundario para convertir en dinero líquido el plazo fijo que un tercero le transfirió por la venta de una propiedad. «Han levantado la tapa de la lápida y nos tiraron un tubito de aire», metaforizó Armando Pepe, otro agente inmobiliario, quien indicó que «en las inmobiliarias sonaron mucho los teléfonos, hasta para preguntar por oficinas en venta». Hay también, entre los particulares que quieren vender, un grupo que necesita utilizar los cheques de la cuenta a la vista para pagar diversas cosas, como pasajes al exterior. Los demás vendedores son los mismos endeudados que desde el anuncio de la creación del cheque cuota salieron a la caza de ahorristas.

«Hay más consultas, y esto prenuncia una reactivación que recién se va a ver la semana que viene, cuando salga la normativa»
, dijo, en diálogo con Ambito Financiero, Héctor D'Odorico, presidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina.

•Precios

Lo que ahora preocupa son los precios. Y la vuelta a escena del efectivo -tanto de dólares como de pesos-marca una revolución en las listas. «Hoy existen tres tipos de precio, el efectivo -que varía si es en dó-lares o pesos-, el «medio corralito» -que son aquellos casos en donde el titular de la cuenta es mayor de 75 años-y el de las transferencias, que es cuando se paga con un plazo fijo de otro banco», explicó a este diario María Marta Vásquez Ferro, desde la inmobiliaria Toribio Achával. Por ejemplo, quienes quisieron comprar ayer con dólares en mano consiguieron un departamento, local o una oficina hasta 30% más barato. Si a diferencia se intentó cerrar una operación en efectivo pero en pesos, ese inmueble se ofreció al menos 10% más caro. Lo que todavía no aceptaron las inmobiliarias son «reservas» o «cartas de intención» de parte de los ahorristas, porque prefieren esperar ansiosas la normativa y cumplir por ahora una función si se quiere de «docencia», con sus futuros clientes. Las constructoras sí están tomando promesas de cheque cuota y, al parecer, ya habrían colocado más de 80% de las propiedades que salieron a ofrecer hace sólo unos días. La demanda, desesperada por convertir en ladrillo su plazo fijo, está preparada para soportar casi cualquier desmán en los precios y mostró ayer cierto interés en propiedades en barrios cerrados y countries, pero muy pocos comercios, dada la recesión reinante.

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