En Wall Street y en Europa se está viviendo una ola de fusiones. Ayer se anunció la de los bancos italianos UniCredit y Capitalia, que pasarán a ser la sexta mayor entidad del mundo. Una tendencia similar se está dando en Estados Unidos. Las Bolsas están quebrando así, día tras día, nuevos récords. En la Argentina impacta, pero no como debería. Las acciones locales se contagian, pero los controles de precios, la presión de los gremios y el aumento de los costos carcomen la utilidad de las empresas. Son días para el inversor bursátil más que para el de bonos, con las limitaciones que impone la política económica oficial.
Wall Street y las Bolsas de Europa están volteando a los títulos de deuda en todo el mundo. En la semana que empieza hoy, las acciones continuarán siendo las favoritas de los inversores, porque las empresas están mostrando balances con fuertes ganancias y, al no tener muchas opciones para colocar esos ingresos, compran nuevas empresas o se fusionan.
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Las Bolsas europeas, que cerraron la semana con ganancias promedio de 1%, están en los máximos de los últimos siete años por los rumores de adquisiciones en los sectores financieros y energía. No es un secreto que el banco francés Société Générale quiere fusionarse con BBVA. Los papeles del banco de Bilbao subieron el viernes 2,7%. También se fusionaron los italianos UniCredit y Capitalia, que darán lugar a la segunda entidad de crédito más grande de Europa.
En el sector de la energía podría concretarse la ampliación de la participación de Gaz de France en la española Gas Natural, desde 5,4% hasta 11,3%.
La suba de los precios del petróleo ha puesto en el centro de las noticias a las empresas de energía. El barril de crudo Brent, de referencia en Europa, subió la semana pasada en Londres 5,5%, a 69,30 dólares. Mientras, el barril de crudo Texas, para Estados Unidos, aumentó 4,80%, a 65,10 dólares.
Todos estos movimientos están estimulados porque las últimas cifras indican que la inflación norteamericana está cediendo y la Reserva Federal podría recortar las tasas de interés antes de fin de año.
Los 21 operadores primarios (bancos y corredores de Bolsa) esperan que la Reserva Federal deje las tasas de interés estables en 5,25% durante su próximo encuentro de política monetaria, el 27 y 28 de junio, pero que las baje antes de fin de año. En los mercados a futuro de tasas, las apuestas están 80% a favor de que la Fed baja las tasas antes de que termine 2007.
Además, el índice Empire State, que mide la actividad de la industria manufacturera del estado de Nueva York, subió en mayo desde 3,8 hasta 8 puntos.
La producción industrial de la zona euro mejoró en marzo 0,4%, en comparación con el mes anterior, y superó las expectativas de los analistas.
No sorprendió, entonces, que los principales índices de las Bolsas europeas alcanzaran el viernes valores máximos de los últimos siete años. El Euro-STOXX 50, que agrupa a las principales empresas de la zona euro, cerró el viernes en 4.479,67 puntos, 1,3% más que la semana anterior. En Londres, el FTSE 100 se situó al cierre del viernes en 6.640,90 unidades (+1,1%), el DAX 30 de Francfort concluyó la semana en 7.607,54 unidades (+1,7%), el CAC 40 de París llegó a 6.101,14 unidades (1%) y el IBEX 35 español se posicionó en 15.068,40 unidades (+2,20%). En lo que va del año, Londres gana 6,7%; Francfort, 15,3%; París, 10%; y Madrid, 6,52%.
Pero la Bolsa que está batiendo todas sus marcas es la de NuevaYork. El Dow Jones superó 23 veces este año sus máximos y esta semana puede superar estas marcas porque se viene una serie de buenos balances de empresas.
La cadena de Gap y la de supermercados Target se encuentran entre las principales minoristas que reportarán resultados esta semana.
Las acciones estadounidenses subieron el viernes, en la séptima semana consecutiva de ganancias del índice S&P 500 y del promedio de Dow Jones. En la semana, el Dow Jones subió 1,7% y el S&P 500 ganó 1,11%.
La agenda económica de la semana incluye el índice de manufactura de la Reserva Federal de Richmond, los pedidos iniciales de subsidios de desempleo, los pedidos de bienes duraderos y las cifras de ventas de viviendas de segunda mano. Aunque no son indicadores clave, van a incidir en los mercados.
Mientras las acciones suben, los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos caen. El viernes, los rendimientos de los títulos a 10 años llegaron a 4,81%, la renta más alta de los últimos tres meses, porque las alzas en Wall Street les quitan dinero a estos títulos públicos. Cuanto menos vale el bono, más alta es su renta.
Este nivel de rendimiento puede afectar a los bonos de países emergentes, porque es difícil competir contra el bono más seguro del mundo cuando da rentas de 4,80% anual.
Por eso, los precios de los bonos emergentes cayeron el viernes, siguiendo la baja de los títulos del Tesoro estadounidense.
El bono global de Brasil con vencimiento en 2040, considerado el papel de referencia del mercado emergente por su alta liquidez, cayó 0,375 de punto para ofertarse a 135,125, con un rendimiento de 5,611%. Sólo una fuerte suba del petróleo podría opacar este panorama tan positivo para las Bolsas del mundo.
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