El Congreso tiene todo listo para convertir en ley en los próximos 15 días la modificación en el Impuesto a las Ganancias que eleva el monto no imponible en el tributo y elimina la tabla de reducción de deducciones para los salarios inferiores a $ 7.000 mensuales.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El próximo miércoles el proyecto será votado en la Cámara de Diputados, aunque no haya transcurrido aún el plazo reglamentario desde que se firmó el dictamen de comisión esta semana. Eso es posible porque el radicalismo, el ARI, el PRO y el lavagnismo no complicarán la votación, aunque hayan presentado algunas disidencias.
Una semana después, el Senado lo convertirá en ley, habilitando así una mejora salarial en los sueldos medios que debería ser percibida ya a principios de setiembre, si el gobierno se apura con la reglamentación. Desde la AFIP aseguran que ya están listas las resoluciones generales para que la mejora se aplique desde agosto.
Esta vez habrá algunas novedades en ese sentido: como la modificación es retroactiva al 1 de enero, las empresas deberán devolver lo retenido en exceso durante el año -en realidad ese procedimiento ya se aplicó cuando en abril el gobierno elevó el mínimo no imponible en Ganancias-. Pero esta vez los empleadores, encargados de retener a sus empleados, deberán devolver esos fondos en efectivo y en un solo pago.
La presión para que el proyecto se sancione cuanto antes no es ya de los camioneros de Hugo Moyano, que ven cómo cada aumento conseguido por su jefe se reduce por las retenciones en Ganancias. Al gobierno también le llegaron pedidos de empleados de la administración pública, de la AFIP, que tienen aumentos enganchados con el éxito en la suba de la recaudación, y hasta de los propios senadores y diputados, todos atrapados dentro del impuesto. Semejante presión garantiza una aprobación inmediata.
Dejá tu comentario