Los recortes en el suministro de gas natural que la Argentina exporta a Chile se encuentran en su máximo desde que comenzaron hace tres años, informó ayer en Santiago la Comisión Nacional de Energía (CNE). La razón: un fuerte aumento del consumo interno de gas aquí.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Las restricciones se han profundizado debido al fuerte incremento de la demanda interna en la Argentina, lo que incluso ha generado problemas en su propio abastecimiento», precisó la CNE en un comunicado. Chile importa unos 22 millones de metros cúbicos diarios de gas natural que abastecen principalmente a generadoras térmicas de electricidad e industrias, además de redes domiciliarias y al comercio.
Según la CNE, la reducción del suministro alcanzó el sábado último a 64% del total de los envíos, equivalentes a 14,1 millones de metros cúbicos. El corte del envío de gas a las plantas generadoras del norte del país fue total desde entonces y hasta el martes.
La situación ha obligado a las industrias y generadoras chilenas a utilizar combustibles alternativos, como petróleo o diésel, lo que encarece sus costes de producción.
Mientras el gobierno de Michelle Bachelet negocia con las autoridades argentinas en busca de una solución, el ministro de Energía chileno, Marcelo Tokman, aseguró ayer que las restricciones no afectan a los clientes residenciales o comerciales y tampoco que lo harán en los próximos días.
Sobre la base de que el año pasado la mayor restricción ocurrió a comienzos de agosto, en Chile esperan un peor escenario para los próximos meses, con cortes totales que pondrán a prueba la promesa oficial de garantizar el suministro residencial. «Esperamos que la hermana República Argentina comprenda la situación en que nos encontramos en materia energética y que pueda cumplir con los compromisos adoptados», dijo en Santiago a los periodistas el ministro de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo.
Dejá tu comentario