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Los productos afectados forman parte de los 148 productos que ya estaban sometidos a derechos de aduana a la exportación desde el 1 de enero, cuando se suprimieron las cuotas en el sector, según el ministerio chino de Finanzas.
Menos de 48 horas antes de anunciarse estas medidas, Estados Unidos había hecho pasar de tres a siete las categorías de textiles cuyas importaciones de China no podían aumentar más de 7,5% en 2005.
La suba de estos derechos de aduana "tendrá sin duda un impacto", opina Ma Jun, analista de la Deutsche Bank en Hong Kong. "La medida equivale a una revaluación del yuan (divisa china) en este sector", añade.
Las medidas serán examinadas la próxima semana durante una visita a Bruselas, capital de la Unión Europea (UE), del viceministro chino de Comercio, Gao Hucheng.
Las tasas para la mayoría de los productos afectados, hasta ahora de 2% a 4%, serán multiplicadas por tres y hasta por cinco el próximo 1 de junio.
El hilo de lino, una de las dos categorías a las que la UE quiere imponer medidas de urgencia y que no estaba hasta ahora afecto a esos derechos de aduana, será sometido a impuesto.
Dos tipos de camiseta, otro producto cuya venta en Europa la UE quiere limitar, multiplicarán por cuatro su tasa a la exportación.
La decisión de Pekín fue adoptada un día después de la publicación de declaraciones del ministro chino de Comercio, Bo Xilai, en las que afirmó que China no reduciría por iniciativa propia el volumen de sus exportaciones de textiles.
Pero el gesto apaciguador adoptado hoy, mediante el aumento de tarifas a la exportación, fue saludado por el presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Charlie Martin.
Este consideró que Pekín se había mostrado "sensible a las muy reales dificultades que el levantamiento de cuotas (el 1 de enero en el sector textil) provocó entre algunos obreros norteamericanos".
El ministro francés de Industria, Patrick Devedjian, que realizó una visita de seis días a China, declaró por su parte que las "autoridades chinas han hecho prueba de responsabilidad".
Las medidas adoptadas "demuestran que China quiere respetar el espíritu del comercio internacional y de la OMC", la Organización Mundial de Comercio, añadió el ministro francés.
Por su lado, la Federación China de la Industria Textil aseguró que las empresas chinas tendrán que "hacer sacrificios" debido a las alzas de las tasas a la exportación.
"El gobierno hizo una concesión para ayudar a allanar los diferendos comerciales y a establecer un nuevo orden mundial del comercio textil", explicó su portavoz, Sun Huaibin.
Las subas de las tarifas a la exportación son considerables en algunos casos, como el de los pantalones de lana o para montar a caballo, que pasan de 0,2 yuan a 3 yuan la pieza.
Pero los derechos de aduana son en cambio divididos por cuatro en tres categorías, y anulados en otras dos.
El textil representa menos del 5% de las exportaciones chinas, pero este sector es particularmente sensible en los países occidentales, ya que fue artificialmente protegido por un régimen de cuotas que desapareció el pasado 1 de enero, tras 40 años de existencia.