El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
A través de un comunicado de prensa difundido hoy, la filial argentina de la compañía estadounidense hizo pública su decisión de "extender el segundo turno de producción temporario en su planta del Gran Rosario, y renovar los contratos de los más de 300 trabajadores afectados".
General Motors retrocedió con las desafectaciones que tenía previstas luego de que el Sindicato de Mecánicos (SMATA) anunciara la semana pasada un plan de lucha para principios de mayo, que incluye la paralización de las líneas productivas, en medio de las negociaciones salariales paritarias que mantienen las terminales con el gremio.
Aunque la compañía no precisó por cuánto tiempo recontratará al personal, sí aclaró que podrá "preservar los 320 puestos de trabajo creados cuando se puso en marcha el segundo turno de producción, en septiembre de 2004".
También explicó que la marcha atrás con los despidos se debe a "los pronósticos más optimistas de la industria automotriz, que indican un crecimiento del mercado interno a pesar de no vislumbrarse un mejoramiento de la demanda del exterior".
La presidenta interina de la filial local de General Motors, Elizabeth Moscato, destacó que se trata de "la primera planta automotriz del país que en el contexto actual asume un riesgo tan importante como el de extender su producción, demostrando un fuerte compromiso de la empresa con su gente".
"Creemos que debemos hacer lo posible por retener al personal que hemos capacitado con tanto esfuerzo durante todo este tiempo", agregó la ejecutiva.
El segundo turno de la planta de General Alvear había sido inaugurado el año pasado por el presidente Néstor Kirchner, quien viajó especialmente a Rosario invitado por el entonces titular de la compañía, Simon Boag, quien renunció el mes pasado en medio de las dificultades que atraviesa la firma a nivel global.
Dejá tu comentario