23 de abril 2026 - 07:00

Mercados: influyente "think tank" global sondea sucesores de Christine Lagarde en el BCE

Una encuesta de OMFIF revela los tres candidatos que están empatados para suceder a Christine Lagarde. El sondeo muestra diferencias en las habilidades y la experiencia.

Christine Lagarde dimitiría al BCE antes de la fecha de finalización de su mandato, en octubre de 2027.

Christine Lagarde dimitiría al BCE antes de la fecha de finalización de su mandato, en octubre de 2027.

Reuters

Si bien todavía se desconoce la fecha exacta de la salida de Christine Lagarde de la presidencia del Banco Central Europeo (BCE), no quepa duda sobre el interés por sucederla, aunque existen muchas razones por las que el puesto probablemente será exigente y poco envidiable.

A la hora de la danza de nombres, diversas fuentes coinciden en señalar a cuatro candidatos principales: Klaas Knot (exgobernador del Banco Central de los Países Bajos); Isabel Schnabel (miembro del Consejo del BCE); Joachim Nagel (presidente del Bundesbank); y Pablo Hernández de Cos (exgobernador del Banco de España y actual director general del Banco de Pagos Internacionales). A esta “short list” podría sumarse François Villeroy de Galhau, gobernador saliente del Banco de Francia, aunque se lo considera poco probable.

Para desasnarse de intrigas palaciegas, especulaciones e intereses, el “think tank” internacional, OMFIF, consultó a su red de asesores entre los que hay un amplio grupo internacional de banqueros comerciales, funcionarios y ex funcionario políticos, banqueros centrales, gestores de activos, responsables de financiación para el desarrollo y otros. Mediante una escala de cinco puntos, 20 encuestados, 11 de ellos de la eurozona, calificaron a estos candidatos en nueve categorías que abarcan experiencia, conocimientos y liderazgo, así como el potencial de apoyo nacional y europeo, explican David Marsh y John Orchard de OMFIF.

Según los encuestados la clasificación de las competencias de los candidatos a la presidencia del BCE arrojaron los siguientes resultados, en orden a principal candidato, segunda opción y tercera opción.

  • En cuanto a “Formación en economía monetaria” la tríada es Hernández de Cos, Schnabel y Knot.
  • Por “Experiencia en banca central”, Knot, Hernández de Cos y Villeroy de Galhau.
  • Por “Conocimientos de los mercados de capitales”: Nagel, Hernández de Cos/Knot y Villeroy de Galhau.
  • En términos de “Capital político”: Villeroy de Galhau, Knot y Hernández de Cos.
  • Por “Reputación de liderazgo”, Nagel, Villeroy de Galhau y Knot.
  • Por “Reputación en la construcción de consensos”: Hernández de Cos , Nagel y Villeroy de Galhau.
  • Por “Capacidad para obtener el respaldo de otros Estados miembros” son Hernández de Cos, Nagel y Villeroy de Galhau.
  • Por “Credenciales europeas”: Hernández de Cos, Villeroy de Galhau y Nagel.
  • Por “Experiencia en gestión de crisis”: Nagel, Knot y Villeroy de Galhau.

Al analizar los resultados obtenidos por el sondeo de OMFIF, Hernández de Cos, que también ha liderado encuestas similares, tiene una ligera ventaja. La clasificación de Nagel, Knot y Villeroy de Galhau requiere un segundo decimal: el presidente del Bundesbank ocupa el segundo lugar y Knot, uno de los favoritos en otros lugares, el tercero. Schnabel, cuya candidatura tendría que sortear la restricción de un solo mandato para los miembros del consejo del BCE, es la excepción marginal en general, aunque ocupa el segundo lugar en conocimientos de economía monetaria. Su salida implicaría que el consejo del BCE también corre el riesgo de un período de estancamiento en cuanto al equilibrio de género, advierte la entidad.

Las distintas competencias evaluadas en la encuesta presentan una clasificación diversa y merece la pena analizarlas en relación con los problemas que se avecinan. “Dada la naturaleza incompleta de la Unión, los problemas profundos y complejos de Europa y la crisis energética que está experimentando, no me sorprendería que el papel y el mandato del BCE se redefinieran”, declaró a OMFIF un especialista en fondos soberanos y exfuncionario de una institución multilateral de desarrollo. Otro analista, que ahora asesora a una importante gestora de activos, sugirió que, “como mínimo, creo que el BCE podría tener que reducir el ritmo de su flexibilización cuantitativa pasiva si los rendimientos siguen subiendo, o si suben en algún momento posterior”. Si bien varios observadores han señalado que la necesidad tradicional de equilibrar las posturas de los partidarios de una política monetaria restrictiva y expansiva en el Consejo del BCE está desfasada, podría resurgir con fuerza si se produce estanflación, lo que afectaría gravemente la credibilidad del banco central y reavivaría la división entre el norte y el sur del país sobre la conveniencia de aplicar medidas monetarias sólidas, aunque sean dolorosas.

En el trasfondo, señalan Marsh y Orchard, subyacen las preocupaciones sobre la tolerancia del mercado de bonos al déficit presupuestario permanente de Francia. Si bien el BCE está estructuralmente protegido de la dominación fiscal por la ausencia de un ministerio de finanzas europeo, está facultado, a pesar de las persistentes objeciones de Alemania, para intervenir en los desordenados mercados de bonos soberanos de la eurozona con el fin de “proteger la transmisión de la política monetaria”. Uno de los candidatos ha sugerido a OMFIF que este tema será fundamental en la entrevista para el puesto de presidente.

Al respecto, Nagel es un candidato interesante en la encuesta, ya que ocupa el primer lugar tanto en gestión de crisis como en conocimiento de los mercados de capitales. Nagel, quien también gana en la categoría de liderazgo, ayudó con serenidad a gestionar el complejo mecanismo para eliminar el riesgo crediticio individual de los préstamos bancarios tras la crisis de 2008. Ha introducido una apertura tentativa hacia el endeudamiento conjunto europeo, impensable para sus predecesores, y podría ser la persona idónea para conciliar las objeciones alemanas con la utilidad europea”, destacan los miembros de OMFIF. Un economista encuestado que participó en el diseño de la unión monetaria describió a Nagel como “la opción más obvia”. Además, es un comunicador cercano, un factor que no hemos medido directamente, pero que se encuentra en el centro de la mayoría de las categorías de la encuesta.

Por su parte Knot, líder en experiencia en banca central, ocupa un cercano segundo lugar en gestión de crisis y conocimiento de los mercados de capitales, habiendo contribuido a diseñar, a pesar de su postura instintivamente belicista, herramientas correctivas poco convencionales del BCE, como el programa de planificación de emergencias pandémicas y el instrumento de protección transitoria, y presidido un importante trabajo sobre riesgos de financiación no bancaria en el Consejo de Estabilidad Financiera. Knot es uno de los comunicadores de banca central más elocuentes de las últimas dos décadas, dada su trayectoria de 14 años al frente del Banco de los Países Bajos y su marcada tendencia neerlandesa a la franqueza.

Así y todo, Hernández de Cos, ganador absoluto de la votación y miembro del consejo de gobierno del BCE entre 2018 y 2024, "combina aplomo, profundidad intelectual y una valiosa experiencia adquirida gestionando la crisis española y desenvolviéndose en un entorno político muy conflictivo", según un antiguo funcionario de una institución multilateral de desarrollo, que lo identificó como un talento destacado al principio de su carrera en el Banco de España.

Hernández de Cos ganó cuatro de las categorías de la encuesta (formación en economía y finanzas, capacidad de generar consenso, alcance del respaldo internacional y credenciales europeas), quedó segundo en dos (conocimiento de los mercados de capitales y experiencia en banca central) y tercero en el factor, altamente contingente, del apoyo político nacional para la nominación. Algunos observadores han sugerido que Pedro Sánchez, el presidente del Gobierno socialista español, podría mostrarse reacio a respaldar a un candidato que fue nombrado gobernador del Banco de España por el Partido Popular, de tendencia conservadora.

Sin embargo, una parte importante del debate sobre la elección del próximo presidente del BCE gira en torno a la cuestión de si Alemania estaría infringiendo las normas de la Unión Europea si ostentara simultáneamente la presidencia del BCE y de la Comisión Europea. Si un alemán asumiera la presidencia del BCE a principios del próximo año, suponiendo que Lagarde dimitiera antes de tiempo y que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, permaneciera hasta el final de su mandato, esto significaría que Alemania ocuparía dos altos cargos durante casi tres años. Sin embargo, si von der Leyen se quedara hasta el final de su mandato, se reduciría la superposición con Lagarde y posiblemente se fortalecería la posición de Nagel.

“Las probabilidades de que von der Leyen abandone Bruselas antes de tiempo (posiblemente para asumir la presidencia federal alemana el año que viene) parecen bastante bajas en vista de las considerables complicaciones políticas que ello provocaría en Alemania y en toda Europa”, especulan los autores del sondeo.

Si se produjera una dualidad alemana en Bruselas y Fráncfort, no sería algo extraordinario en la historia institucional europea, y contribuiría a superar el retraso alemán en la ocupación de los puestos directivos de Europa ya que Alemania ha ocupado los puestos más altos en las 10 instituciones analizadas durante un total acumulado de 73 años, menos de la mitad de los 183 años registrados por Francia. Vale recordar que la dualidad de presidencias ha sido una característica distintiva de Francia en la posguerra. Los análisis estadísticos muestran que Francia ha ostentado simultáneamente dos presidencias más cada año desde 1963, con la única excepción de un período de siete años entre 2012 y 2019. La discrepancia es aún mayor al ajustar las cifras según el tamaño económico de cada país.

“Europa se adentra en un mundo multipolar hobbesiano, lastrado por sus propios errores políticos históricos que la hacen vulnerable en materia de energía y defensa. Se rumoreaba que Lagarde dimitiría antes de la fecha de finalización de su mandato, en octubre de 2027. Casi con toda seguridad, un desafío económico derivado del aumento de los precios de la energía requerirá la atención de Lagarde antes de su partida, para concluir un mandato que ya ha abarcado tasas de interés negativas, la pandemia de la Covid-19 y una crisis inflacionaria”, dicen los autores, quienes sostienen que “su sucesor/a necesitará todas las aptitudes de un banquero central de carrera, así como una capacidad adicional para afrontar las repercusiones cada vez más difíciles de la geopolítica fluctuante”.

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