28 de diciembre 2000 - 00:00

Gobernadores del PJ se diferenciaron de Ruckauf


Los gobernadores peronistas se reunieron ayer al mediodía en el Consejo Federal de Inversiones -antes de ir a Olivos invitados por Fernando de la Rúa-, con la ausencia prevista de José Manuel de la Sota y Carlos Reutemann, que telefónicamente avisó que no llegaba a tiempo. Fueron llegando, a partir de las 12, Rubén Marín (La Pampa), Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), Juan Carlos Romero (Salta), Carlos Rovira (Misiones), Carlos Ruckauf (Buenos Aires), Néstor Kirchner (Santa Cruz), Carlos Manfredotti (Tierra del Fuego), Julio Miranda (Tucumán), Carlos Juárez (Santiago del Estero), Eduardo Fellner (Jujuy), Gildo Insfrán (Formosa), Carlos Presas (vice de Córdoba) y Angel Maza (La Rioja).

Ruckauf llevaba su propio plan, analizado y discutido con un equipo conformado por Jorge Sarghini, Ricardo Gutiérrez y Jorge Remes Lenicov, que este diario anticipó ayer. Fue cuando el gobernador bonaerense intentó avanzar con su propuesta de eliminación de los Senados provinciales y los ministerios nacionales de Acción Social, Trabajo y Educación. No tuvo éxito entre los peronistas porque se terminaron aprobando 7 puntos que no mencionan expresamente el tema. Tampoco establecer el tope de $ 9.000 para el funcionariado en cualquiera de los niveles, nacional, provincial y municipal.

Queja

Para algunos mandatarios peronistas el planteo de Ruckauf de eliminar los Senados donde el sistema es bicameral apunta a los conflictos que le ha ido creando la Cámara alta bonaerense, que no controla el peronismo, aunque la presida el vicegobernador Felipe Solá. Es más, Ruckauf se quejó amargamente porque contó que el Senado le derivó fondos presupuestarios de carácter social directamente a los municipios, privándolo de un arma político-electoral muy importante para el año 2001.

En el CFI los peronistas almorzaron bocaditos y canapés de entrada, unos sándwiches de lomo, tartas de todo tipo y «eso sí, sólo tomamos gaseosas, porque de lo contrario nos quedábamos dormidos en Olivos», contó uno de ellos mientras el resto reía. Y agregó: « Menos mal que comimos ahí; en Olivos nos dieron café con leche como a párvulos una merienda».

Kirchner, que no firmó el Pacto Fiscal y se dudaba sobre su asistencia, estuvo y participó del análisis del documento para llevar a Olivos, mostrándose de acuerdo con la propuesta. Sin embargo, se las arregló para no firmarla, cosa que sí hizo Reutemann en la residencia presidencial, cuando Marín se la acercó.

Los siete puntos acordados ayer en el CFI por los gobernadores peronistas son los siguientes:

1 - Bajar drásticamente el costo del funcionariado político (sin aclarar cuáles).

2 - Eliminar áreas prescindibles (tampoco se aclara cuáles).

3 - Perseguir a los grandes evasores (por encima de $ 1 millón), creando un fuero tributario especial.

4 - Bajar las tasas de interés.

5 - Luchar contra el contrabando.

6 - Bajar impuestos (no se indicó cuáles).

7 - Impulsar a las PyMEs.

Casi a última hora, cuando marchaban a Olivos, se vio en el lugar al diputado
Miguel Angel Toma, lo mismo que a temprana hora el ministro de Justicia bonaerense, Jorge Casanova, que llegó antes que todos, dialogó brevemente con Ruckauf y se fue. Sorprendió la presencia del neuquino Jorge Sobisch y el rionegrino Pablo Verani. Tanto que alguno pensó que participarían de la reunión con los peronistas. No fue así y junto al salteño Romero se dirigieron a otro piso del CFI para analizar un tema vinculado con las regalías petroleras de sus provincias, Neuquén, Río Negro y Salta.

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