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Julio De Vido
Lo que está claro es que desde Planificación -es De Vido el «hombre fuerte» de Aerolíneas y no Jaime, como podría haberse supuesto en un principio-lograron garantizar la «paz social» con los trabajadores; de otro modo no se explica que con la misma cantidad de máquinas y de pasajeros transportados, este fin de semana los atrasos fueron mínimos en comparación con el caos que se había producido siete días antes. En efecto, a pesar de las promesas de Alak, más de 40% de la flota combinada de ambas aéreas sigue en tierra. Una fuente del sector explicaba que «por más que el gobierno ponga fondos para rehabilitar cinco aviones, cuando esos vuelvan a volar habrá que parar otros dos o tres para hacerles el mantenimiento. La situación no podrá regularizarse antes de los próximos seis meses».
Desde ya, tampoco podrán mejorar el estado de la flota incorporando nuevas aeronaves: los convenios para traer aviones Airbus eran de Marsans, y obviamente se cayeron. También el ingreso de aeronaves Embraer debería quedar en el terreno de las fantasías o de las operaciones de prensa: tal como adelantó este diario es impensable que una aérea -sobre todo de las modestísimas dimensiones de Aerolíneas/Austral-tenga una flota con cuatro marcas (la brasileña se sumaría a las actuales Boeing, MD y Airbus). Esto implicaría tener cuatro clases de pilotos y mecánicos -cada uno capacitado de acuerdo con altísimos estándares internacionales- para respectivamente volar y mantener las cuatro marcas; sería, además, absurdamente antieconómico tener que abastecerse de cuatro tipos de repuestos diferentes comprados a otras tantas terminales. Está claro entonces que la reestatización se hizo sin un plan estratégico que contemplara, por caso, con qué tipo de flota se quería operar la empresa.
En tanto, APLA -que comanda Jorge Pérez Tamayo, que llegó a la secretaría general prohijado por los españoles y tras una dispensa especial porque sólo tenía un año de afiliado al gremio- ya le comunicó al gobierno que sólo aceptarán volar los dos Airbus 320 cuando les « devuelvan» seis MD que son de Aerolíneas pero alquilados a Austral. Desde ya, por esos Airbus la empresa paga el leasing, en un caso desde enero.
Otra reivindicación que exigirán los comandantes de APLA es retornar a las 27 horas de vuelo mensuales (hoy vuelan 40 horas promedio), que era el convenio vigente cuando Aerolíneas era estatal. El promedio mundial es de entre 70 y 80 horas/ mes, con un máximo anual de 900 horas.




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