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La operación consiste en la "concentración económica", acordada en el exterior, mediante la cual la Companhia de Bebidas das Americas SA, controlante en Argentina de Brahma, adquiere el 37,50 por ciento del capital social de Quilmes Industrial Societe Anonyme, controlante de Cervecería y Maltería Quilmes.
Según informó el Ministerio de la Producción, la autorización final, no obstante, quedó sujeta a algunos condicionantes, que deberán cumplirse en 12 meses a partir de hoy por parte de ambas cerveceras, entre ellos la venta de las marcas Bieckert, Palermo, Heineken y Norte a un nuevo actor (Entrante) que "no produzca cerveza en Argentina por sí o a través de una empresa controlada, y que no mantenga vínculos societarios ni alianzas estratégicas con dichas emrpesas".
Bajo estas mismas condiciones, Brahma deberá vender además la planta de producción que posee en Luján, cuya capacidad ronda los 2 millones de hectolitros anuales de cerveza, según indica el informe de la Secretaría de Defensa de la Competencia, en el que se resalta que el volumen total del mercado argentino asciende a los 12 millones de hectolitros aproximadamente. Asimismo, dispone que la empresa fusionada deberá transferir a otro actor, distinto del que adquiera los activos ya mencionados, la planta de producción de malta que actualmente posee Quilmes en Llavallol, o bien presentar un compromiso en el que durante un plazo de al menos 10 años, se concederá la explotación de esa maltería a un tercero.
Por otra parte, la secretaría dispone que Quilmes y Brahma deberán asumir el compromiso de permitir y facilitar por 7 años "sin limitación, a todas las redes de distribución utilizadas por ellas de las cervezas fabricadas o comercializadas por el nuevo Entrante".
"Con esto, se busca que este nuevo actor tenga asegurada la distribución hasta tanto pueda llevar a cabo las inversiones que le permitan desarrollar su propia red, teniendo en cuenta que la distribución resulta una cuestión clave para el desarrollo del negocio y la inserción en el mercado", dice la resolución. Además, "no podrán forzar ni inducir de forma alguna a sus clientes a comprar conjuntamente con las cervezas por ellas fabricadas o comercializadas, otros productos que, directa o indirectamente, produzcan y/o comercialicen, impidiendo de esta manera lo que se conoce como 'venta atada'".
Otra de las condiciones, establece que "por el plazo de 2 años garantizarán al nuevo Entrante, si éste así lo solicita, la producción a pedido o por encargo, de una cantidad de cerveza Bieckert, Palermo, Norte y Heineken o Imperial igual al promedio de la producción de dichas cervezas registrada en los últimos 2 años, con más un 20 por ciento, en cada una de las plantas en las que Quilmes lleva a cabo actualmente la producción de la cerveza de dichas marcas".
"Con estas condiciones, se busca generar un nuevo competidor internacional capaz de reemplazar la función que cumplía Brahma antes de su concentración con Quilmes, en su carácter de reguladora de precios del mercado interno", precisa por último la secretaría.
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