15 de mayo 2009 - 16:39

Gobierno venezolano toma el control temporario de otra planta de Cargill

Funcionarios y militares venezolanos tomaron el control temporal de una fábrica de pastas de la estadounidense Cargill alegando que incumplía el control de precios, en una nueva medida del presidente Hugo Chávez contra inversores extranjeros.

Desde el 2007 Chávez avanza en un plan para dotar de mayor poder económico y productivo al Estado en detrimento del sector privado, que incluyó la nacionalización de grandes empresas de capital foráneo como decenas de firmas de servicios petroleros y una planta arrocera de Cargill.

El viceministro de Alimentación, Rafael Coronado, dijo que la toma de la fábrica por 90 días fue ordenada luego de que las autoridades descubrieran que incumplía las cuotas establecidas por el Gobierno para la producción de pasta a precios regulados.

"Había un marcado incumplimiento de la ley", dijo Coronado a la televisión estatal desde el exterior de la planta en el estado costero de Vargas, flanqueado por autoridades regionales y miembros de las fuerzas armadas.

Agregó que tras los 90 días el Gobierno podría decidir tomar más medidas contra la fábrica.
Cargill Venezuela, filial de una de las mayores empresas privadas de Estados Unidos que tiene 13 factorías y emplea a 2.000 personas en ese país sudamericano, dijo que no tenía inmediatamente comentarios sobre la decisión.

En marzo, Chávez ordenó tomar una planta procesadora de arroz de Cargill, también bajo el argumento que incumplía el control de precios.

Durante su década en el poder, Chávez ha impulsado su agenda socialista con la toma de miles de hectáreas de tierras en manos privadas y ha nacionalizad grandes firmas petroleras, de telecomunicaciones, energía y cemento haciendo uso de los ingresos récord por un boom petrolero de cinco años.

Pese a la fuerte caída en los precios del crudo, que habían tocado máximos históricos a mediados del 2008, el militar retirado ha continuado su avance, concretando la compra de la siderúrgica Sidor y anunciando un pronto acuerdo con el grupo financiero español Santander por su unidad local.

Este año, Chávez apuntó a las plantas procesadoras de alimentos, a las que acusa de acaparar y especular con los precios en el país con la mayor tasa de inflación de América Latina y que vivió recientemente períodos de desabastecimiento que impactaron en la alta popularidad del presidente.

También ha acelerado la toma de tierras que el Gobierno considere no están produciendo al ritmo y según las necesidades del país.

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