¿Podrán los acreedores comenzar a cobrarse embargando cuentas y propiedades en el exterior, no ya del Estado sino de particulares y empresas? El embargo de una cuenta de Correo Argentino por u$s 11 millones -se termine ejecutando o no- acrecentó la incertidumbre . El juez Griesa habilitó el pedido de acreedores basado en que esa empresa le debe al Estado. Así, cualquier argentino que opere en el exterior, por caso, con deudas a la AFIP, podría correr el mismo destino. ¿Y los exportadores que cobran en EE.UU. y deben pagar retenciones? No habría sustento legal para todo esto, pero está claro que Roberto Lavagna minimizó los embargos contra activos argentinos por el default.
En realidad, Macrotecnic tiene una acreencia menor (u$s 550.000) de bonos en default.
Lo mismo sucede con las cuentas o activos que inversores argentinos mantengan en los Estados Unidos. En principio, también estarían a salvo, aunque de acuerdo con lo que determine Griesa quedaría algún margen de duda.
Tanto en el Palacio de Hacienda como en Cancillería se manifestaban optimistas respecto de las apelaciones que presentarán en los Estados Unidos para levantar las inhibiciones que pesan sobre una veintena de inmuebles argentinos. Fundamentalmente, en lo que respecta a la sede del agregado naval en Washington. El resto de los inmuebles podría considerarse de uso comercial. En ese caso, la Justicia podría avanzar con embargos concretos.
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