1 de marzo 2001 - 00:00

Greenspan dejó dudas y aumentó los miedos

Washington - El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, no dijo ante el Congreso de los Estados Unidos lo que los inversores querían escuchar: si bajará o no las tasas el 20 de marzo.

La decepción provocó bajas en el mercado alimentadas por palabras un tanto pesimistas del titular de la Fed, quien dijo que la economía de los Estados Unidos parece encaminada a un desempeño excesivamente débil a pesar de los recortes en las tasas de interés que haga en el futuro.

Esto puede entenderse como que el veterano jefe de la Fed cree que el factor psicológico es más importante que las cifras de la economía real. A Greenspan le preocupa que caiga el índice de confianza del consumidor, aunque el gasto en consumo se mantenga alto.

«Obviamente hemos especificado implícitamente que preferimos actuar dentro de nuestras reuniones programadas», dijo Greenspan en la segunda parte de su testimonio bianual sobre política monetaria ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes. Estas palabras descartaron que antes del 20 de marzo haya una baja de tasas como preveían un buen número de analistas.

«Pero también hemos mostrado a lo largo de los años que, cuando percibimos que se requieren acciones entre reuniones, no hemos dudado en movernos», agregó dejando la puerta entreabierta para bajar las tasas anticipadamente si hay alguna emergencia.

A la mañana, en Wall Street se supo que Greenspan tomaría una decisión poco frecuente: cambiar el testimonio que ofreció hace dos semanas al Senado. Muchos creyeron que iban a escuchar algún fuerte anuncio sobre baja anticipada de tasas y apostaron cuando abrió la rueda.

Pero enseguida las acciones cayeron cuando se enteraron de que Greenspan no dio ninguna señal en ese sentido.

Riesgos

«La economía parece estar encarrilada muy por debajo de la tasa de crecimiento de su potencial que impulsa la productividad y, aun después de las medidas que tomamos en enero, los riesgos siguen inclinándose hacia una economía que siga por un camino inconsistente con un comportamiento económico satisfactorio», dijo Greenspan. Una manera elegante de señalar que el destino de la economía norte-americana es andar más lenta. La Reserva Federal recortó las tasas en un punto porcentual en dos tramos, el 3 y el 31 de enero. También opinó que las cifras de enero y febrero muestran que la desaceleración es «menos evidente» que a final del año 2000.

«Obviamente, si las fuerzas que contribuyen al crecimiento de la productividad a largo plazo permanecen intactas, el grado de racionalización de gastos presumiblemente será limitado», dijo.

«En ese caso, las posibilidades de un alto crecimiento de la productividad deberían, con el tiempo, impulsar tanto el consumo como la demanda de inversiones», opinó.

Tampoco se preocupó por los últimos datos que muestran que se vendieron menos viviendas en enero. «No deberían verse como una prueba de una fuerte desaceleración», dijo Greenspan al responder a un legislador. «La reducción en las ventas de nuevas viviendas apenas coloca la cifra en el mismo lugar en el que estaba a fines del año pasado», indicó. Greenspan dijo además que la economía de los Estados Unidos está en medio de un proceso de corrección de inventarios.

«Estoy argumentando que, en efecto, hay un proceso grande de ajuste que todavía va a demo-rar», dijo el presidente de la Fed. Según el funcionario, la Bolsa ciertamente ha contribuido a las dificultades económicas.

«No hay duda de que el llamado efecto riqueza ha sido un factor muy importante en la actividad económica, especialmente desde 1995 y, claramente, cuando el mercado da vuelta, ese proceso de hecho también va en dirección opuesta», alertó.

Sin embargo, Greenspan cree que es demasiado pronto para determinar si las recientes preocupaciones en el mercado accionario bastan para provocar la recesión.

Te puede interesar