8 de octubre 2004 - 00:00

Habrá fuerte recorte de aportes del BM para 2005

Axel van Trotsenburg, representante del BIRF en la Argentina.
Axel van Trotsenburg, representante del BIRF en la Argentina.
Ushuaia (enviado especial) - El representante del Banco Mundial (BIRF) para la Argentina, Axel van Trotsenburg, confirmó ayer que negocia con el gobierno de Kirchner un nuevo programa de protección social sobre la base del Plan Jefas y Jefes de Hogar, tal como adelantó este diario. Pero quizá el dato relevante, es que en lugar de los u$s 600 millones anuales que el BM compromete para los planes Jefas y Jefes en 2005, el aporte se reducirá a u$s 250 millones. El director para la Argentina y el Cono Sur del BIRF reconoció que aún están estudiando y negociando con el gobierno cómo va a ser el nuevo Programa de Protección Social de 2005 -que reemplazaría a los planes Jefas y Jefes-, pero sostuvo que tendrá un componente del tipo Jefas Jefes y otros nuevos componentes más orientados a generar puestos de trabajo.

• Dificultades

Ante la pregunta concreta sobre si el BIRF compromete la misma cantidad de fondos para 2005, Axel Van Trotsenburg contestó: «No, para el próximo año se destinarían u$s 250 millones. La idea es que el nuevo programa tome en cuenta la realidad del hoy -la necesidad de dar cobertura a los desempleados- y que tenga una visión de mediano plazo».

Al respecto cabe señalar que por primera vez el banco negocia un préstamo con dos ministerios, en este caso el de Trabajo y el de Desarrollo Social, lo que crea ciertas dificultades en la negociación
.

En relación con los casos de fraude y corrupción detectados en los planes sociales, el funcionario señaló que en el último año se habían dado de baja 360.000 casos, de los cuales algunos correspondían a que se habían empleado y otros a una limpieza de la base de beneficiarios. «El gobierno hizo un buen trabajo. Problemas de abuso hay en todos lados, por ejemplo en un programa similar en Estados Unidos, se detectó en California 18% de abusos», afirmo Van Trotsenburg, quien agrego que en el banco hay una oficina anticorrupción y la Argentina no es distinta de otros países, los controles funcionan.

Tras haber disertado en la 25ª Convención del IAEF sobre la necesidad de apoyar el capital social, Van Trotsenburg habló sobre los nuevos proyectos del banco y las trabas en algunos desembolsos.

Las principales definiciones del economista fueron las siguientes:


• El banco encara un cambio de espíritu y estrategia de su cartera crediticia privilegiando la mayor transparencia y aceptando discutir los contenidos de los nuevos programas. Para ello es vital la interacción con las ONG, el sector público y otros organismos como el FMI.

• La estrategia hacia la Argentina reconoce las críticas hacia los programas de ajustes, el fuerte sesgo hacia estos programas y la necesidad de mayor inversión en infraestructura social.

• El banco propone ahora cambiar el contenido de los proyectos. Entre 2001 y 2003, 80% de los préstamos era para ajustes, ahora 75% será para inversiones en infraestructura.

• Queremos que la cartera de préstamos con la Argentina guarde relación con la del promedio del banco, donde 70% es para inversión y 30% para ajustes. La estrategia anterior respondió a una lógica de emergencia.

Los programas de inversión son independientes del FMI, claro que hay una serie de mecanismos de coordinación que no implican dependencia. De todos modos, los programas de ajustes sí requieren que el país tenga vigente un acuerdo con el FMI (la Argentina tiene trabado u$s 500 millones de créditos de ajustes a la espera de la aprobación de la tercera revisión del acuerdo).

• De acá a fin del próximo año presentaremos proyectos de inversión por u$s 1.200 millones. En diciembre pasado aprobaron un programa para Buenos Aires por u$s 200 millones para infraestructura (rutas, cloacas, agua corriente y drenaje urbano) que tendrá una segunda fase de u$s 150 millones. Fueron aprobados también u$s 135 millones del plan materno-infantil que sumará u$s 400 millones, y otros u$s 400 millones para rutas nacionales.

• Hemos mejorado mucho la ejecución de los programas. En 2002 teníamos un nivel de ejecución de u$s 14 millones mensuales, ahora pasamos a u$s 50 millones en proyectos de inversión.

Ya hemos manifestado al gobierno nuestras preocupaciones acerca del marco regulatorio de los servicios públicos, sobre todo la transparencia y la previsibilidad.

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