La verdad es que más allá de los hechos puntuales, la semana viene desarrollándose como se suponía. Lo malo es que justamente, esto significa que tocar nuevos mínimos interanuales, y retroceder más y más en el tiempo con el valor de los índices. El S&P cayó a un valor no visto desde el 12 de enero de 1998, en tanto que el NASDAQ lo hizo debajo de los niveles de mayo de 1997. Con el Dow, la situación no es tan dramática (el índice retrocedió tan solo valores de noviembre del año pasado), porque los inversores han estado privilegiando la inversión en las Blue Chips, aunque los bonos del Tesoro siguen siendo la única estrella en el mercado. Alguien dijo que la única buena noticia en Wall Street era que las acciones estaban un día más cerca de encontrar su piso, no importa que esto sea dentro de apenas horas, tres meses, o un par de años. Inclusive la idea de que ayer el Promedio Industrial perdió 1,12 por ciento quedando en 9.007,75 puntos, y que el NASDAQ se desbarrancó 3,28 por ciento termina siendo buena bajo esta perspectiva, porque queda el consuelo que al menos, no se perdió el tiempo con una suba inútil. La verdad es que al momento de buscar argumentos con qué justificar una mejora, no hay demasiada sustancia, al menos no bajo la forma de algún hecho novedoso que en el pasado no haya sido despedazado al poco tiempo, aunque más no fuere que por las propias fuerzas del mercado.
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Así no es mucho lo que queda para argumentar hacia delante. Seguramente el mercado habrá de volver a subir, tal vez hoy, tal vez el viernes o la semana que viene, pero las casi 10 advertencias de caída de ganancias que arribaron luego del cierre del mercado, indican que para celebrar aún falta mucho tiempo... Informate más
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