Ayer se rozó 2 por ciento de caída en el Merval grande, después se quedó con 1,7 por ciento de caída, pero el M.AR, el Merval chico, se quedó con lo peor y ese 1,9 por ciento de cierre.
Los dos, mirando de cerca el piso y perdiendo de vista el objetivo de saldar la deuda de todo el año pasado, haciendo ahora piruetas sobre el alambre de los «500» que abre expectativas para hoy, porque cualquier leve toque contrario le hará perder la estabilidad y perforar esa frontera simbólica.
Más volumen
...Pero no tanto. Porque si bien hubo casi $ 16 millones en total, los certificados se llevaron unos $ 4 millones, quedando así $ 12 millones para las locales y unos $ 3 millones más que lo paupérrimo del martes. A pesar de la poca liquidez, las cotizaciones cedieron feo, prueba de «osos» que se mandan en manada y tomas de utilidades que ahora se activan preventivamente.
Se ve débil el desarrollo de febrero, en todo el mundo, hay ambiente de desconcierto en general. Y la Argentina decanta en sus especies, que fueron estrellas de enero. Más allá de lo que vengan diciendo los balances, claro...
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