Empresarios brasileños de Río Grande Do Sul le solicitaron al Presidente Lula que intervenga ante el gobierno argentino para destrabar el ingreso de la mercadería. La Confederación General Económica de la República Argentina le sugiere a sus pares brasileños, comprensión, por la aplicación de licencias no automáticas de importación y los invita a salir juntos a ganar otros mercados.
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"Los empresarios brasileños deben entender que las condiciones han cambiado y que áreas específicas del gobierno como el Ministerio de Economía, la Secretaría de Industria, AFIP, Aduana y Cancillería argentina, han tomado la firme decisión política de defender a la industria nacional. Sería oportuno, entonces, que los empresarios colegas de Río Grande do Sul comprendan que si se permitiera el ingreso de 700.000 pares de calzado, retenidos en varios pasos fronterizos por la aplicación de licencias no automáticas de importación al valor de compra por 2.500.000 de dólares, deberían sumarle el costo social que le ocasionaría a nuestro país, por la pérdida de 600 puestos de trabajo. Y esto último, resultaría poco razonable", explicó el Presidente de la Confederación General Económica, Marcelo Fernández.
"Así como sucedió con las toallas, el Secretario de Industria Miguel Peirano, regresó de Brasil donde fue a explicar los alcances de la medida que tomó el gobierno argentino y quedó claro que no existen posibilidades de reformular esta importante decisión política que protege a la industria nacional", dijo el titular de la CGE.
"El Mercosur se ha creado para que Brasil y la Argentina Uruguay y Paraguay salgamos a ganar al mundo con nuestra producción y defendamos a la región del intento de otros países por quedarse con nuestros mercados. No es bueno que perdamos energía peleándonos entre nosotros, por un espacio comercial, que no nos corresponde", concluyó Marcelo Fernández.
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