1 de enero 2001 - 00:00

Hoy es la primera rueda del siglo XXI. Recordarla

Bolsa de Tokio

La sucesión de indicadores negativos que amenazan el futuro inmediato de la economía nipona produjo fuertes pérdidas al Nikkei bursátil y al yen en la última sesión de 2000. La Bolsa de Tokio negoció sólo en la jornada matinal del viernes pasado, y al terminar la ronda el índice Nikkei perdió 34,53 puntos (-1,16%) para cerrar en 13.785,69 yenes, 27,4% por debajo de su apertura de enero pasado. El principal indicador bursátil regresó así a niveles que no veía desde 1985, tras varias semanas de reproducir los movimientos de los mercados estadounidenses, donde se registra una fuerte inestabilidad en los sectores tecnológicos. Aunque el ministro de Finanzas, Kiichi Miyazawa, ha reiterado en innumerables ocasiones que los descensos del Nikkei no reflejaban los fundamentos de la economía -que el portavoz del gabinete, Yasuo Fukuda, calificó de «sólidos»-, la última semana del año reveló con cifras una tendencia contraria.


Bolsa de Lóndres

La Bolsa de Valores de Londres despidió el año 2000 con un cierre a la baja. Su índice general FTSE 100 retrocedió el viernes pasado 0,7 de punto y se situó en los 6.222,5. El índice intermedio FTSE 250 avanzó 34,2 puntos, para quedar en los 6.547,5. La City dijo adiós a un año difícil, en el que el FTSE 100 se vio afectado por la crisis de algunas empresas de Internet y los temores a un enfriamiento de la economía estadounidense. Además, es la tercera vez en la historia del parqué londinense que el índice principal termina la campaña en un nivel más bajo que a principios de año, al perder diez por ciento respecto de los 6.930,2 puntos con que el «footsie» terminó 1999. Con la mayoría del personal bursátil de vacaciones y ausencia de noticias corporativas, la Bolsa registró un escaso volumen de negocios. El sector de las telecomunicaciones encabezó la lista de los ganadores de la sesión, entre los que se destacó el gigante mundial de la telefonía móvil Vodafone AirTouch.


Bolsa de San Pablo

Comienza un nuevo año/siglo, y una nueva época en la Bolsa de San Pablo. No sólo por una cuestión calendaria sino porque dentro de poco el mercado local presentará una estructura totalmente nueva con la puesta en marcha del Nuevo Mercado. A esto se suma que el venerable Alfredo Rizkalla, quien por tanto tiempo presidiera la entidad, dio un paso al costado, y que recién este año comenzará a operar en pleno la integración de todas las Bolsas brasileñas. Como se dice, comienza un año con fuertes apuestas. Demostrando que una gota puede poco en un océano, la suba de 0,48% que tuvo el Bovespa ayer cerrando en 15.259,29 puntos no modificó de manera substancial la caída de 11% que tuvo el mercado en lo que va del año en términos locales y de algo más de 17% en dólares. El último valor del real en el año 1,95 por dólar.


Bolsa de Santiago

El año que acaba de terminar vio fuertes apuestas. Tal vez la más grande fue el lanzamiento de la Bolsa Offshore, que por ahora no ha mostrado frutos demasiado dulces. Con menos fanfarria la aprobación de la nueva ley de protección a los inversores (que siendo una mejora, deja bastante que desear), podría significar un cambio más relevante para este nuevo año, aunque mucho dependerá de las autoridades de control.

Lo cierto es que el mercado se ha estado secando de cotizantes "líquidas", y si no se toman medidas los próximos meses podrían ser dramáticos para los intermediarios y el volumen caer más de 5,25 retrocedido en el año 2000. El IPSA cerró el año en 96,37 y a pesar de ganar 0,04% en la última rueda cae 3,63% sumando un 7,72% por desvalorización del peso (580,30 por dólar) y 7,85 de inflación.s


Bolsa de México

Con el pasaje del presupuesto 2001 que consiguió el nuevo presidente de México Vicente Fox, la nueva administración inicia realmente su gestión. El problema es que hay dudas, y dudas muy fuertes desde el mercado de capitales. Claro que esto no afecta a todas las empresas, por caso Telmex ha estado ganando posiciones, pero es gracias a que aparentemente comenzaría su demorado proceso de expansión en el resto de América latina. Es así que lejos de ser una promesa como fue a principios del año pasado, y más allá de las palabras rimbombantes de algunos analistas, la Bolsa azteca es hoy un inmenso signo de interrogación (tanto que se aconseja seguir de cerca lo que pase con su deuda). Lo más llamativo del año bursátil que terminó, el paso al costado dado por muchos inversores extranjeros, que no ha sido cubierto por los locales.

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